Tel Aviv se llena de emoción tras el acuerdo entre Israel y Hamas

Cientos de israelíes se congregaron en la Plaza de los Rehenes para celebrar el pacto de alto el fuego que promete liberar a todos los cautivos en Gaza. Entre emoción, lágrimas y agradecimientos, el pueblo israelí vivió una noche marcada por la esperanza y el respaldo internacional.

Unas 200 personas se reunieron en la Plaza de los Rehenes, en el corazón de Tel Aviv, para celebrar el histórico acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Israel y Hamas, que permitirá la liberación de todos los rehenes retenidos en Gaza.

El ambiente estuvo cargado de emoción. A la multitud se sumaron ex rehenes liberados en intercambios anteriores, entre ellos Omer Shem Tov, Omer Wenkert, Eliya Cohen y Romi Gonen. Cada llegada fue recibida con aplausos, cánticos y lágrimas.

Familiares de los cautivos aún en manos de Hamas, como Menashe Harrush y Einav Zangauker, participaron de la vigilia compartiendo abrazos y palabras de esperanza. “Nuestros corazones están llenos de alegría; ni siquiera sé cómo contenerla”, expresó emocionado Hillel Mayer.

Algunos asistentes ondearon banderas de Estados Unidos en señal de agradecimiento por la mediación internacional, mientras otros entonaban canciones y mostraban pancartas con mensajes de paz y unidad.

Entre los presentes, Gali Landes, recién llegada desde Alemania, afirmó: “Es la primera vez en años que aterrizo en Israel y escucho una buena noticia. Vine directo del aeropuerto, con la maleta en la mano”.

Los ex rehenes también expresaron su gratitud hacia el presidente estadounidense Donald Trump, impulsor de la propuesta que facilitó el acuerdo. Ohad Ben Ami publicó en Instagram: “Me muero por abrazarlos. ¡Qué día! Gracias, Trump”.

Omer Shem Tov y Eliya Cohen compartieron imágenes besando una figura del mandatario norteamericano, gesto que rápidamente se viralizó en redes sociales.

Familiares de rehenes aún en Gaza, como Liran Berman, cuyos hermanos gemelos siguen detenidos, enviaron mensajes de esperanza en X (antes Twitter). “Gali y Ziv, las quiero mucho. Ya regresan a casa”, escribió.

Ruby Chen, padre del soldado Itay Chen, cuyo cuerpo sigue en manos de Hamas, agradeció también el papel de Washington y pidió continuar los esfuerzos para repatriar a los fallecidos. “Todavía estamos nerviosos, pero esperanzados”, señaló.

Por su parte, Einav Zangauker, madre de Matan, expresó entre lágrimas: “Estas son las lágrimas por las que recé”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, celebró el acuerdo y pidió a ambas partes respetar plenamente sus términos. Destacó el papel de Estados Unidos, Catar, Egipto y Turquía en la negociación y anunció el apoyo de Naciones Unidas en la implementación del pacto.

Finalmente, Guterres instó a aprovechar este “momento histórico” para avanzar hacia una solución de dos Estados y lograr una paz duradera que permita a israelíes y palestinos vivir con seguridad y dignidad.