La muerte de investigador de ovnis reabre teorías conspirativas sobre desapariciones

El “ufólogo” David Wilcock murió a los 53 años en Colorado y, pese a que las autoridades confirmaron un suicidio, su fallecimiento reflotó versiones sobre científicos “desaparecidos y silenciados”.

El estadounidense David Wilcock, conocido por sus investigaciones sobre fenómenos extraterrestres, murió el 20 de abril en el estado de Colorado. La Oficina del Médico Forense del condado de Boulder determinó que la causa de muerte fue un suicidio.

Sin embargo, sus declaraciones previas y el contexto en el que se produjo el fallecimiento reactivaron teorías en redes y círculos vinculados a la divulgación OVNI.

Figura clave del movimiento de divulgación

Wilcock fue una de las voces más visibles del llamado movimiento de “divulgación OVNI”, que sostiene que el gobierno de Estados Unidos oculta información sobre vida extraterrestre.

Participó en el programa Ancient Aliens del History Channel y desarrolló una comunidad online con cientos de miles de seguidores. También publicó libros sobre espiritualidad y fenómenos paranormales.

Mensajes previos y repercusión

Días antes de su muerte, Wilcock publicó mensajes en redes sociales y realizó una transmisión en vivo donde mencionó la desaparición de científicos vinculados a programas sensibles.

En ese contexto, afirmó que “la gente está desapareciendo” y calificó la situación como “preocupante”, lo que generó interpretaciones entre sus seguidores tras conocerse su fallecimiento.

El debate se amplificó por reportes sobre muertes y desapariciones de profesionales ligados a sectores científicos y tecnológicos. Algunos de estos casos están siendo revisados por instancias oficiales, como el FBI y comités del Congreso estadounidense.

Hasta el momento, no existe evidencia confirmada que establezca una conexión entre estos hechos.

Autoridades y organismos de investigación reiteraron que no hay pruebas que respalden una relación entre la muerte de Wilcock y otros casos reportados.

A pesar de ello, el episodio volvió a poner en agenda el impacto de las teorías conspirativas en el entorno digital y la forma en que estos relatos se expanden tras hechos de alto perfil.

El fallecimiento del investigador, figura influyente en su ámbito, se mantiene bajo la conclusión oficial de suicidio, mientras el debate público continúa en torno a su legado y las interpretaciones que generó su última actividad.

Fuente: AFP.