La ballena jorobada conocida como “Timmy”, que permanece en el puerto de Wismar desde el 3 de marzo, volvió a quedar atrapada en aguas poco profundas tras un nuevo intento fallido de liberación. El caso generó preocupación en Alemania por el deterioro del animal y las dificultades crecientes del operativo.
El cetáceo, de unos 15 metros de largo, se desplaza de forma errática por la costa del mar Báltico, un entorno que no corresponde a su hábitat natural.
El 20 de abril, Timmy logró salir momentáneamente gracias al viento y el aumento del nivel del agua. Sin embargo, pocas horas después cambió de rumbo y volvió a quedar varado en la bahía de Kirchsee, donde la profundidad no supera el metro.
Especialistas advierten que la situación es crítica: el animal soporta su propio peso sobre el fondo marino, lo que incrementa el riesgo de lesiones graves.
Ante la falta de avances, las autoridades autorizaron una operación privada para intentar liberar al cetáceo mediante una lona sostenida por pontones. El plan, impulsado por el empresario Walter Gunz, no contó con respaldo científico.
Otros intentos, como la excavación del fondo marino con bombas de agua, tampoco lograron resultados sostenidos.
La situación se agravó con el estado de salud de la veterinaria Janine Bahr-van Gemmert, quien sufrió un derrame cerebral durante el operativo y permanece en coma tras una intervención.
Autoridades locales señalaron que el alto nivel de estrés en el equipo podría haber influido en el episodio. La especialista había sido reemplazada días antes por diferencias en el enfoque del rescate.
Un escenario cada vez más complejo
El ministro regional de Medio Ambiente, Till Backhaus, reconoció que las posibilidades de éxito son cada vez menores.
El animal recibe alimentación asistida, unos 2,5 kilos diarios, muy por debajo de lo que necesita en condiciones normales. Mientras tanto, el equipo evalúa medidas para evitar que continúe desplazándose hacia zonas aún más peligrosas.
El caso de Timmy expone las dificultades de intervenir en este tipo de situaciones y mantiene en vilo a autoridades, especialistas y a la opinión pública en Alemania.
Fuente: Infobae.


