El Senado de Argentina rechazó este jueves dos vetos presidenciales de Javier Milei sobre leyes aprobadas en agosto por el Congreso: una destinada a incrementar el presupuesto de las universidades nacionales y otra que declara la emergencia en la salud pediátrica.
La primera Ley, que Milei había vetado el 10 de septiembre, obliga al Estado a garantizar más recursos para las universidades públicas y a actualizar los salarios de docentes y personal no docente. El rechazo de Diputados semanas atrás ya había anticipado este desenlace.
La Cámara Alta revirtió el veto con 58 votos a favor, siete en contra y cuatro abstenciones, obligando al Ejecutivo a promulgar la norma. Estudiantes y docentes siguieron la sesión en las afueras del Parlamento, acompañados por sectores de la salud que también rechazan el ajuste.
En paralelo, los senadores también rechazaron el veto a la Ley que declara la emergencia en salud pediátrica, con 59 votos positivos, siete negativos y tres abstenciones. La norma obliga al Estado a reforzar el financiamiento en este sector, equiparar salarios del personal pediátrico y garantizar recursos inmediatos.
Ambas iniciativas se enmarcan en un clima de creciente tensión entre el Ejecutivo y el Congreso. Milei sostiene que estas leyes ponen en riesgo su plan de “déficit cero”, considerado por su administración como el eje de la política económica.
Los legisladores opositores, en cambio, insisten en que se trata de decisiones vinculadas a derechos básicos, como el acceso a la educación superior gratuita y la atención pediátrica, que no deben subordinarse a criterios fiscales.
La caída de la inversión universitaria es un dato clave en este debate. Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia y Tecnología, el presupuesto universitario cayó un 22,1% en 2024 y se proyecta un retroceso adicional del 8,6% para 2025, alcanzando apenas el 0,5% del PIB, el nivel más bajo en dos décadas.
“Ya no es una discusión contable, es política y moral”, afirmó en la sesión el senador peronista Daniel Bensusán, cuestionando que el Gobierno plantee una dicotomía entre equilibrio fiscal y derecho a la educación.
Desde el oficialismo, en cambio, el senador Ezequiel Atauche acusó a la oposición de usar a las universidades y la salud de los niños como “banderas políticas”. Según sostuvo, la ineficiencia en el manejo de recursos universitarios y hospitalarios es la verdadera causa de los problemas.
El debate sobre la emergencia pediátrica se intensificó en medio del conflicto en el Hospital Garrahan, referente en Latinoamérica, cuyos médicos reclaman mejoras salariales y presupuestarias. La oposición tomó este caso como símbolo de la necesidad urgente de recursos.
Con esta decisión, Milei enfrenta un nuevo golpe institucional. Es la segunda vez en menos de un mes que el Congreso revierte un veto presidencial.


