La autopsia practicada al teniente coronel Guillermo Moral Centurión confirmó que el oficial murió como consecuencia de un shock hipovolémico con hemotórax, provocado por una herida de arma de fuego. El hecho ocurrió tras el atentado atribuido a sicarios, en las inmediaciones de la Facultad de Derecho de la UNA, barrio Trinidad de Asunción.
De acuerdo con el informe médico-legal, la bala extraída del cuerpo de la víctima permitió corroborar que la muerte se produjo a causa de un único disparo. El proyectil perforó una arteria principal, lo que desencadenó una hemorragia masiva en la cavidad torácica.
La doctora Rafaela Fernández, médica forense encargada del procedimiento, explicó que el hallazgo fue concluyente: “La causa de muerte fue shock hipovolémico con hemotórax por herida de arma de fuego. El paciente presentaba un solo impacto”.
La especialista detalló que durante la autopsia se constató la gran cantidad de sangre acumulada en el tórax de la víctima, consecuencia de la lesión arterial. Según sus palabras, “el deceso no fue inmediato, sino producto de la pérdida progresiva de sangre tras el impacto”.
Fernández señaló además que el proceso no concluye con la autopsia. Actualmente se aguardan los resultados de los estudios histológicos, que estarán a cargo de un patólogo, así como el análisis balístico de la bala recuperada del cuerpo.
Paralelamente, se realizaron extracciones de sangre para exámenes toxicológicos y alcoholemia, pruebas que podrían aportar datos complementarios sobre el estado de la víctima en el momento del ataque.
El cuerpo del teniente coronel fue entregado a sus familiares en la noche del miércoles, una vez finalizado el procedimiento de autopsia, lo que permitió avanzar con los preparativos funerarios.
El crimen de Moral Centurión se relaciona directamente con su rol como denunciante en un caso de intento de soborno. En mayo de 2023, el militar había denunciado que un abogado le ofreció G. 10 millones a cambio de introducir un teléfono celular en la prisión de Viñas Cue, destinado a Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”.
Insfrán, actualmente recluido en la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, es considerado uno de los principales investigados en el operativo “A Ultranza PY”, que desarticuló un esquema internacional de narcotráfico y lavado de activos.
Las autoridades señalaron que tanto la autopsia como las pruebas balísticas serán claves para la investigación, que busca esclarecer no solo la mecánica del homicidio, sino también sus posibles motivaciones ligadas a estructuras criminales.


