Seis fallecidos y miles de evacuados por incendios incontrolables en España y Portugal

Más de 20 focos activos amenazan a la población en plena ola de calor. Brigadas internacionales, aviones y helicópteros luchan por contener las llamas que ya arrasaron más de 70.000 hectáreas.

Miles de bomberos y efectivos del ejército combaten este lunes una emergencia sin precedentes en la península ibérica: más de 20 incendios forestales activos arrasan el oeste de España y Portugal, dejando hasta el momento seis personas fallecidas. Mientras tanto, la esperada caída de temperaturas podría ofrecer algo de alivio a los equipos que luchan desde hace días contra el avance de las llamas.

Las autoridades españolas informaron que 23 incendios se encuentran en “situación operativa dos”, un nivel crítico que implica riesgo directo y grave para la población. Así lo confirmó Virginia Barcones, directora general de Protección Civil, durante una entrevista en la televisión pública. En las regiones de Galicia, Castilla y León, y Extremadura, los focos siguen activos pese al despliegue masivo de medios.

En las últimas 48 horas, un bombero falleció en la provincia de León tras volcar su camión cisterna mientras se retiraba de una zona forestal. En la misma comunidad autónoma, dos voluntarios más perdieron la vida durante las labores de contención. La cifra de víctimas en España asciende a cuatro. En Portugal, se reportaron dos fallecidos más, uno de ellos un exalcalde que colaboraba con los esfuerzos de extinción.

La situación más crítica se vive en el centro de Portugal, cerca de Arganil, donde se concentra la mitad de los 2.000 bomberos movilizados en todo el país. En total, los incendios han consumido más de 70.000 hectáreas solo en España en los últimos días, y más de 157.000 desde enero, según datos del sistema europeo EFFIS.

El drama se agudiza por el impacto ambiental: el humo es visible desde el espacio, y en localidades como Benavente se recomendó a la población el uso de mascarillas por la contaminación del aire. La ministra de Defensa española, Margarita Robles, calificó la situación como “muy complicada”, debido a la “virulencia” de los incendios y las dificultades para operar con medios aéreos.

Francia, Italia, Eslovaquia y Países Bajos han enviado aeronaves para ayudar en las tareas de extinción en España, mientras Suecia y Marruecos colaboran con Portugal. La cooperación internacional ha sido clave en una semana donde el calor extremo —con temperaturas de hasta 45 °C— avivó los focos de manera incontrolable.

Desde Protección Civil esperan que la meteorología, al menos, deje de jugar en contra. La agencia estatal de meteorología (AEMET) informó que este lunes marcaría el final de la ola de calor, una de las más duraderas del verano, lo que permitiría mejorar las condiciones para el combate terrestre y aéreo del fuego.

El domingo, la tragedia golpeó a Portugal cuando un bombero murió en un accidente de tránsito mientras trabajaba en una zona afectada por los incendios. El presidente Marcelo Rebelo de Sousa expresó su pésame y homenajeó la “dedicación incansable” de quienes enfrentan las llamas arriesgando su vida.

A pesar de los esfuerzos, el impacto humano es enorme: miles de personas han sido evacuadas preventivamente en ambos países. Algunos municipios, sin acceso a agua o electricidad, permanecen aislados por los frentes de fuego que se expanden sin control.

Expertos señalan que los incendios forestales en la región ibérica están empeorando en frecuencia e intensidad como consecuencia del cambio climático. Aunque aún se investigan las causas de los focos, las autoridades apuntan a una combinación de negligencia, tormentas secas y acumulación de combustible natural.

El verano sigue avanzando y la preocupación no cede. Las imágenes de bosques devorados por las llamas y pueblos enteros rodeados de fuego vuelven a encender el debate sobre la preparación y respuesta ante desastres naturales en el sur de Europa. Las próximas horas serán decisivas para contener una crisis que aún está lejos de resolverse.