38 detenidos en protestas que exigen liberación de rehenes en Israel

Las calles de Israel vivieron un domingo marcado por protestas, cortes de rutas y una huelga impulsada por familiares de secuestrados. Al menos 38 personas fueron detenidas.

Miles de manifestantes tomaron las calles este domingo en diversas ciudades del país para exigir un acuerdo de alto el fuego y la liberación de los rehenes que aún permanecen en Gaza, a más de 22 meses del inicio del conflicto. Las manifestaciones, en su mayoría pacíficas, terminaron con al menos 38 personas detenidas, según informó la Policía.

La “Plaza de los Rehenes” en Tel Aviv volvió a convertirse en el principal punto de encuentro. Allí se desplegó una bandera de gran tamaño con los rostros de los secuestrados, mientras familiares y ciudadanos coreaban consignas que exigían un cese a las hostilidades y la vuelta de los cautivos a casa.

El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos convocó a una huelga nacional que fue acompañada por sindicatos y pequeños negocios, aunque la adhesión fue limitada. En ciudades como Jerusalén se notó una baja considerable en la actividad, especialmente en el primer día laborable de la semana israelí.

La jornada de protesta incluyó bloqueos de rutas mediante neumáticos incendiados y concentraciones frente a la residencia del primer ministro, Benjamin Netanyahu. La Policía desplegó un importante operativo de seguridad y justificó las detenciones por “alteraciones al orden público”, sin dejar de afirmar que la mayoría de las protestas se desarrollaron sin incidentes.

Una fotografía tomada con un dron muestra a manifestantes junto a neumáticos en llamas mientras bloquean la principal autopista de Israel que conecta Jerusalén y Tel Aviv. Foto:  (REUTERS/Stringer)

“La libertad de expresión no justifica poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos ni alterar la vida pública”, señaló un comunicado oficial de la Policía, que confirmó la presencia de miles de agentes y unidades especiales desplegadas a lo largo del país.

Desde la plaza central de Tel Aviv, el presidente israelí Isaac Herzog expresó su solidaridad con las familias de los secuestrados y envió un mensaje al mundo: “Presionen a Hamas”. Afirmó que el deseo del pueblo israelí es unánime: traer de vuelta a sus compatriotas cautivos.

Según el ejército israelí, de los 251 rehenes capturados durante el ataque del 7 de octubre de 2023 por parte de Hamas, 49 aún siguen en Gaza. De ese total, se estima que al menos 27 han fallecido. El ataque inicial provocó 1.219 muertes en territorio israelí, en su mayoría civiles.

Del otro lado del conflicto, la ofensiva israelí en la Franja de Gaza ya ha dejado más de 61.800 muertos, según cifras del Ministerio de Salud del enclave, administrado por Hamas. Naciones Unidas advierte sobre una inminente crisis humanitaria en la zona, donde más de dos millones de personas enfrentan una situación de “hambre generalizada”.

Las demandas de los manifestantes no se limitan a la liberación de rehenes. También reclaman una salida política que ponga fin al conflicto que ha sumido a la región en una profunda crisis social y humanitaria. “Si no los traemos de vuelta ahora, los perderemos para siempre”, advirtió el Foro de Rehenes.

La protesta no estuvo exenta de tensiones políticas. Desde el gobierno y sectores de la derecha se calificó la huelga como una “recompensa al enemigo”. “Bloquear rutas y alterar el orden es un grave error”, declaró el ministro de Cultura, Miki Zohar, alineado con Netanyahu.