Santiago Peña desde la ONU: “Taiwán merece un lugar en este foro, es una cuestión de justicia”

El presidente Santiago Peña pidió este miércoles el ingreso de Taiwán como miembro pleno del sistema multilateral y reclamó reformas profundas en el Consejo de Seguridad. También denunció la persecución política en países como Venezuela y Nicaragua, y destacó los avances económicos de Paraguay.

En un discurso cargado de contenido político y diplomático, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, se presentó este miércoles ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York con un firme reclamo: la incorporación plena de Taiwán al sistema multilateral.

“Taiwán merece un lugar en este foro. Es una cuestión de estricta justicia”, afirmó Peña, marcando un posicionamiento claro en favor del reconocimiento internacional de la isla, actualmente excluida de la ONU debido a la presión diplomática de China.

El mandatario defendió la relación de más de seis décadas entre Paraguay y Taiwán, a la que calificó como una alianza construida sobre principios democráticos y no sobre intereses económicos. “El valor de hacer lo correcto no tiene precio”, remarcó.

Peña advirtió que la exclusión de Taiwán debilita la legitimidad del sistema multilateral y pidió que los 23 millones de ciudadanos taiwaneses “no sigan siendo invisibles para el mundo”. A su juicio, el silencio de la ONU ante esta situación constituye una injusticia histórica.

El mandatario aprovechó la ocasión para vincular su apoyo a Taiwán con un llamado más amplio a reformar las Naciones Unidas, proponiendo cambios estructurales en el Consejo de Seguridad. Exigió un órgano “más representativo, sin derecho a veto, y con voz para América Latina”.

Dentro de esa visión, Peña insistió en que el próximo Secretario General de la ONU debería surgir de la región latinoamericana, una propuesta que apunta a aumentar la representatividad geográfica en los máximos niveles del organismo internacional.

En materia geopolítica, el presidente paraguayo no evitó mencionar situaciones críticas en el continente. Denunció directamente las restricciones a derechos fundamentales en Venezuela y Nicaragua, señalando casos de persecución, crisis humanitarias y deterioro institucional.

“La crisis de la democracia, como decía Norberto Bobbio, se resuelve con más democracia”, expresó Peña, en una defensa clara de los valores republicanos, las libertades individuales y el pluralismo político como ejes de una convivencia justa.

En contraste con los casos citados, destacó el presente de Paraguay en términos económicos. Aseguró que el país logró un crecimiento del 5,2% en el primer semestre de 2025 y una reducción de la pobreza extrema al 4,1%, cifras que atribuyó a políticas públicas sostenidas y estabilidad institucional.

Según el presidente, estos avances demuestran que el desarrollo económico y social sólo es posible cuando se respeta el Estado de derecho y se promueve la transparencia en la gestión pública.

Peña cerró su intervención reafirmando el compromiso de Paraguay con un rol activo en la escena internacional. Subrayó que el país busca construir alianzas con aquellos que comparten los valores de la democracia, los derechos humanos y la cooperación basada en principios.