Rodrigo Paz posesiona a Marco Antonio Calderón como ministro de Minería y le encomienda avanzar en una nueva ley del sector

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz nombró a Marco Antonio Calderón de la Barca Quintanilla como titular de Minería y Metalurgia, encomiéndole modernizar la normativa del rubro en un momento marcado por cuestionamientos y presión de diversos actores del sector.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, oficializó este lunes la designación de Marco Antonio Calderón de la Barca Quintanilla como nuevo ministro de Minería y Metalurgia, encargándole impulsar una reforma integral de la Ley que rige al sector. El acto tuvo lugar en la Casa Grande del Pueblo, donde el mandatario insistió en que la minería es un pilar clave para la economía nacional.

Durante la ceremonia, Paz subrayó que el país necesita una legislación más acorde a los desafíos actuales, insistiendo en que el marco vigente desde 2014 quedó rezagado frente a las exigencias productivas. Aseguró que Calderón tendrá la tarea de liderar un proceso de actualización normativa considerado prioritario por el Ejecutivo.

El mandatario calificó de “extraordinarios” los retos que asume el nuevo ministro, a quien pidió trabajar con todos los actores mineros para fortalecer un Estado “más dinámico y eficiente”. También remarcó la importancia de reducir trámites y eliminar trabas administrativas que frenan el desarrollo del rubro.

La posesión ocurrió en un ambiente marcado por cuestionamientos previos de sectores estatales y cooperativistas, que habían manifestado preocupación por una eventual eliminación o fusión del Ministerio de Minería y Metalurgia con la cartera de Hidrocarburos.

Ante estas versiones, el Gobierno salió al paso. A través de un comunicado, el Ministerio de la Presidencia explicó que la demora en nombrar al nuevo titular respondió únicamente a la urgencia por completar el gabinete inicial, descartando cualquier intención de suprimir la institución.

Calderón, quien tuvo vínculos con la Asociación Nacional de Mineros Medianos, asume en un momento de tensión interna y reacomodos institucionales. Paz agradeció al nuevo ministro por aceptar la responsabilidad “en tiempos complejos”, aunque no detalló las razones exactas de dicha complejidad.

Dentro del nuevo gabinete, solo tres de las quince carteras están encabezadas por mujeres, un contraste evidente con la composición de la Asamblea Legislativa, donde por primera vez las mujeres ocupan la mayoría. Este contraste refleja un desbalance en los espacios de liderazgo entre el Legislativo y el Ejecutivo.

El nombramiento de Calderón se produce mientras el país enfrenta presiones por parte de distintos sectores mineros, cada uno con demandas propias y modelos de organización distintos. El sector estatal, el privado y el cooperativista conviven en un escenario que suele generar fricciones.

Las cooperativas, en particular, mantienen una presencia significativa en la actividad y han protagonizado disputas por el control de zonas ricas en minerales estratégicos. Estas pugnas internas han derivado en bloqueos, tensiones y enfrentamientos que a menudo requieren mediación gubernamental.

En este contexto, la futura reforma de la Ley minera deberá considerar no sólo la modernización técnica del sector, sino también la capacidad de contener conflictos recurrentes que afectan la producción y la estabilidad social.

El Gobierno destacó que la actualización normativa deberá alinearse con los objetivos de desarrollo trazados por la administración Paz, enfocados en dinamizar la economía y mejorar la articulación institucional.

Finalmente, el presidente reiteró que espera una gestión orientada a restablecer equilibrios dentro del sector y garantizar reglas claras para todos los actores. La designación de Calderón marca el inicio de una etapa en la que la minería vuelve a ubicarse en el centro del debate político y económico del país.