El presidente de República Dominicana, Luis Abinader firmó este domingo el nuevo Código Penal, reemplazando la normativa vigente desde 1884 y marcando un paso hacia una justicia acorde con el siglo XXI.
Tras décadas de intentos fallidos, el texto fue respaldado por los principales partidos políticos, reflejando un consenso inédito en torno a una reforma penal.
La nueva ley introduce más de 70 infracciones, tipificando delitos como femicidio, sicariato, ciberbullying, violencia económica, “deepfakes”, estafas piramidales y desaparición forzada.
También se endurecen penas: delitos graves podrán conllevar hasta 40 años de cárcel, o incluso 60 cuando se acumulen múltiples ilícitos.
Incluye medidas modernas de justicia restaurativa y preventiva: registro de agresores sexuales, vigilancia post-sanción y programas de rehabilitación social.
La Ley busca proteger especialmente a víctimas de violencia de género e intrafamiliar mediante mecanismos más sólidos e institucionalizados.
No obstante, la norma ha provocado fuertes críticas. Organizaciones de mujeres denuncian que debilita la tipificación del feminicidio y restringe la protección frente a violencia sexual y doméstica.
La Coalición por los Derechos y la Vida de las Mujeres emitió una carta abierta solicitando al presidente reconsiderar artículos que omiten las “tres causales” del aborto y eximen de responsabilidad penal a iglesias y municipios.
En junio, el Colegio de Abogados (CARD) había exigido al Congreso aprobar el texto tras 25 años de postergación legislativa, destacando la necesidad de modernización jurídica del país.
El Senado ratificó la ley en una sesión histórica, con amplia mayoría (159 votos a favor), y luego pasó al Ejecutivo para su promulgación final.


