República Dominicana abre sus bases a Estados Unidos en misión antinarcóticos mientras crecen tensiones en la región

El gobierno dominicano autorizó el uso temporal de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional de Las Américas por parte de Estados Unidos, en el marco de operaciones contra presuntos narcotraficantes vinculados al “Cártel de los Soles” y con la mirada puesta en la presión sobre Venezuela.

República Dominicana informó que permitirá a Estados Unidos utilizar temporalmente áreas restringidas en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas para operaciones logísticas y de transporte de personal y equipo en su combate al narcotráfico.

La decisión fue anunciada durante la visita a Santo Domingo del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, en un momento de creciente presión de Washington sobre el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

“Hemos autorizado el uso temporal de estas instalaciones para operaciones de apoyo logístico”, declaró el presidente Luis Abinader, subrayando que la medida busca fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad.

Por su parte, Hegseth confirmó el despliegue temporal de militares y aeronaves estadounidenses, asegurando que la misión antinarcóticos es una prioridad estratégica para Washington. “Estamos dispuestos a actuar de manera ofensiva para alterar la dinámica del narcotráfico en la región y proteger a nuestros aliados”, señaló.

El funcionario estadounidense enfatizó que la lucha contra los narcotraficantes requiere acciones rápidas y decididas, considerando que estas organizaciones solo responden a la presión directa.

Hegseth llegó al país poco antes del mediodía y fue recibido por autoridades dominicanas, manteniendo primero un encuentro con el personal diplomático de su país antes de trasladarse al Palacio Nacional para reunirse con Abinader.

El presidente dominicano había anticipado la visita días antes, resaltando la necesidad de colaborar con Estados Unidos frente al aumento en la producción de cocaína en la región. La agenda incluyó estrategias para frenar el tráfico de drogas, fortalecer operaciones conjuntas y ampliar programas de asistencia en seguridad.

Esta visita se produce en un contexto de creciente presencia militar estadounidense en el Caribe, particularmente cerca de la frontera marítima con Venezuela, país al que Washington acusa de liderar el denominado “Cartel de los Soles” que facilita el envío de drogas hacia Norteamérica.

Desde agosto, unidades navales y aéreas estadounidenses han interceptado embarcaciones rápidas provenientes de costas venezolanas con cargamentos ilícitos, según funcionarios federales. Este despliegue forma parte de una estrategia más amplia de vigilancia y cooperación regional.

La visita de Hegseth se suma a una serie de contactos recientes entre ambos gobiernos, incluyendo reuniones con congresistas estadounidenses y la actividad de la nueva embajadora Leah Campos, lo que evidencia el interés de Washington en consolidar alianzas estratégicas en el Caribe.

A pesar de los casos de narcotráfico que han involucrado a dirigentes locales, República Dominicana ha mantenido un acercamiento sostenido con Estados Unidos, considerando la cooperación en seguridad como clave para controlar rutas de tráfico ilícito hacia Centroamérica y Norteamérica.

Para el gobierno dominicano, la coordinación con Washington representa una oportunidad para reforzar la interdicción marítima y aérea en puntos críticos del Caribe, incluyendo el canal de la Mona, en un contexto de creciente atención internacional a actores extrarregionales como China e Irán en la región.