Reino Unido e India firmarán este jueves en Londres un acuerdo de libre comercio valorado en cerca de £6 000 millones (€7 000 M), durante la visita oficial del primer ministro indio Narendra Modi, recibido por el británico Keir Starmer.
El pacto es fruto de tres años de negociaciones y permitirá reducir aranceles al 90 % de los productos británicos que entran a India, beneficiando sectores clave como aeronáutica, tecnología, manufactura y bebidas alcohólicas.
El whisky escocés y la ginebra conseguirán una rebaja arancelaria inmediata del 150 % al 75 %, que bajará al 40 % en diez años, impulsando exportaciones y reduciendo costes para consumidores.
También se eliminarán barreras regulatorias en cosméticos, dispositivos médicos, automoción, salmón, chocolate y galletas; el arancel promedio bajará del 15 % al 3 % para productos británicos.
A cambio, Reino Unido ofrecerá acceso sin aranceles al 99 % de las importaciones indias, incluyendo textiles, calzado, joyería, muebles, autopartes y químicos, con un impacto directo en comercio bilateral.
El tratado amplía el intercambio de servicios, permitiendo la entrada temporal de profesionales indios —desde instructores de yoga hasta chefs y músicos— y eximiéndose de cotizaciones sociales durante tres años.
Además, el mercado de contrataciones públicas de India se abrirá a proveedores británicos, habilitando participación en alrededor de 40 000 procesos anuales valorados en £38 000 M.
Downing Street estima que el acuerdo aumentará el PIB británico en £4 800 M anuales, ofreciendo a los consumidores precios más bajos en ropa, alimentos y calzado.
Empresas como Diageo, Aston Martin y Jaguar Land Rover verán nuevas oportunidades en India, mientras industrias indias como Welspun, Arvind y Tata Motors accederán con preferencia al mercado británico.
El tratado incluye una alianza habilitadora en defensa, educación, innovación, cambio climático y crimen organizado, con compromisos de cooperación judicial y de inteligencia.
Keir Starmer valoró el acuerdo como “una gran victoria para el Reino Unido” y subrayó que es el pacto comercial más ambicioso del Labour desde su asunción al poder en julio.


