El Departamento de Justicia de EE.UU. informó que Federico Ezequiel Santoro Vassallo recibió una condena de 15 años de prisión por su papel como operador financiero de narcotraficantes.
Santoro, vinculado a Sebastián Enrique Marset Cabrera —alias “Capitán” y extraditado desde Paraguay el 11 de julio de 2024— quedó señalado por blanquear dinero internacionalmente para redes criminales.
El fallo fue anunciado por la Fiscalía del Distrito Este de Virginia, tras una investigación que determinó múltiples transferencias ilegales de fondos provenientes del narcotráfico. El fiscal federal Erik S. Siebert y el agente de la DEA Louis D’Ambrosio confirmaron la condena, emitida por el juez Rossie D. Alston Jr.
Según la acusación, Santoro utilizó al menos siete empresas —registradas en Sudamérica y Asia— para recibir y disimular millones de dólares ilícitos.
Estas entidades servían como fachada, operando supuestamente en rubros legales distintos, con facturas falsas para justificar los depósitos. En menos de cinco meses, Santoro supervisó el movimiento de más de 11 millones de dólares a través de bancos estadounidenses como operador principal de Marset.
A cambio, el condenado recibía un porcentaje de las sumas lavadas, como parte de su rol dentro de la estructura criminal. Como resultado, el tribunal emitió una Orden de Decomiso por USD 11.537.860,47, apuntando a recuperar los fondos ilícitos vinculados a esta red.
La sentencia refleja el compromiso del sistema estadounidense por desmantelar redes globales de lavado de dinero ligadas al narcotráfico. El caso “A Ultranza Py” evidenció las conexiones transnacionales de las organizaciones criminales y la sofisticación de sus métodos financieros.


