Reforma legislativa busca erradicar los feminicidios en República Dominicana antes de 2035

El Congreso dominicano presentó una reforma sin precedentes para frenar la violencia de género. Con un enfoque integral que abarca educación, justicia y tecnología, el país busca reducir los feminicidios y homicidios en la próxima década y poner fin definitivo a esta tragedia social para 2035.

República Dominicana dio un paso trascendental este lunes con la presentación en el Congreso Nacional de la reforma “Déjala ir”, una ambiciosa iniciativa que busca enfrentar una de las crisis más dolorosas y persistentes del país: los feminicidios y homicidios.

La propuesta fue presentada como un plan integral de transformación institucional, destinado a reducir las muertes de mujeres por violencia de género antes de 2030 y erradicarlas completamente para 2035.

La diputada Kimberly Taveras, impulsora del proyecto, afirmó que no se trata de una ley más, sino de “una arquitectura compleja de iniciativas legislativas que abordan las causas profundas de la violencia y garantizan justicia real para las víctimas”.

Entre los ejes principales de la reforma se destaca la creación de tribunales especializados en violencia de género, así como la incorporación de trabajadores sociales y programas de educación emocional en las escuelas, una medida inédita en la región.

La iniciativa también contempla la tipificación de la violencia vicaria, el fortalecimiento del desarme de agresores y la prevención dentro de los cuerpos de seguridad, un punto especialmente sensible ante denuncias de abusos cometidos por funcionarios.

En materia tecnológica, la reforma introduce mecanismos de monitoreo y rastreo digital para agresores reincidentes, con el objetivo de prevenir ataques y proteger a las víctimas bajo medidas de restricción.

Asimismo, se implementará el Sistema Nacional del Cuidado, una red de apoyo social que busca aliviar la carga doméstica de las mujeres y promover su autonomía económica, considerada clave en la prevención de la violencia.

El plan prevé además la articulación territorial de las políticas públicas, garantizando que las comunidades rurales y fronterizas —donde el acceso a la justicia suele ser limitado— también cuenten con programas de protección y atención integral.

República Dominicana ocupa actualmente el segundo lugar en América Latina con mayor tasa de feminicidios: 2,9 casos por cada 100.000 mujeres, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En los últimos veinte años, el país ha registrado 1.802 feminicidios, con un promedio anual que oscila entre 140 y 180 casos, según el informe “Un SOS para salvar la vida de las mujeres”.

El año 2011 marcó el pico más alto de violencia, con 233 homicidios de mujeres, cifra que dejó una huella profunda en la sociedad y evidenció la necesidad urgente de una respuesta estructural y sostenida.