Argentina lanza el “Plan Paraná” para frenar el narcotráfico y el tráfico de armas

El Gobierno argentino activó un nuevo plan de seguridad para blindar la hidrovía del Paraná, una de las rutas fluviales más estratégicas de Sudamérica. Patricia Bullrich aseguró que la iniciativa busca combatir el ingreso de drogas y armas, reforzando la vigilancia en la frontera con Paraguay.

La ministra de Seguridad Nacional de Argentina, Patricia Bullrich, presentó oficialmente el Plan Paraná, una estrategia integral destinada a recuperar el control de la hidrovía más importante del país y frenar su uso por parte del crimen organizado.

El anuncio se realizó en la Isla del Cerrito, en la provincia de Chaco, un punto clave donde confluyen los ríos Paraná y Paraguay, una zona históricamente sensible por su cercanía con la frontera paraguaya y por la intensa circulación de mercancías.

Bullrich explicó que el objetivo principal del plan es impedir el tráfico de drogas, armas y contrabando, delitos que, según las autoridades, han aprovechado la extensión y complejidad del corredor fluvial para operar con impunidad.

“Estamos inaugurando un nuevo plan en un punto neurálgico del país. Es una zona donde constantemente intentan ingresar droga y cometer ilícitos. Ahora vamos a reforzar el control con más personal, más tecnología y más presencia estatal”, sostuvo la ministra.

La iniciativa contempla la instalación de un comando operativo permanente en la Isla del Cerrito, desde donde se coordinarán los despliegues conjuntos de las fuerzas federales para la vigilancia y patrullaje del área.

El Plan Paraná contará con la participación de efectivos de la Prefectura Naval, Gendarmería Nacional, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria, además de incorporar sistemas de monitoreo y embarcaciones equipadas con radares y sensores térmicos.

Según datos oficiales, la hidrovía del Paraná representa el principal corredor exportador del país, movilizando cerca del 80 % de los productos argentinos que salen hacia el Atlántico, principalmente granos, aceites y subproductos agrícolas.

Por esa vía también transitan cargas provenientes de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay, naciones que junto con Argentina firmaron en 1992 un acuerdo de cooperación para garantizar la libre navegación y la seguridad del transporte comercial.

La hidrovía tiene una extensión total de 3.400 kilómetros, de los cuales 1.700 atraviesan territorio argentino, convirtiéndo en una infraestructura vital tanto para la economía nacional como para el comercio regional.

Bullrich destacó que el plan “busca recuperar el control total del corredor fluvial y blindar la frontera norte”, en una etapa donde la lucha contra el narcotráfico se ha convertido en una prioridad para el Gobierno argentino.

Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que el refuerzo de la presencia estatal en zonas vulnerables busca también desalentar el accionar de bandas criminales transnacionales que operan desde países vecinos, utilizando la hidrovía como ruta de tránsito.