Donald Trump asumió oficialmente su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos este lunes, marcando el inicio de una serie de medidas que prometen alterar diversos aspectos del país. En una ceremonia celebrada en el Capital One Arena de Washington, Trump firmó varias órdenes ejecutivas, rodeado de familiares, aliados y un grupo de seguidores entusiastas, en un acto cargado de simbolismo. Desde allí, el presidente dejó claro que su enfoque continuará siendo el mismo: promesas de cambio y confrontación con aquellos a quienes considera sus opositores.
En su campaña electoral de 2024, Trump aseguró que su segundo mandato se centraría en aplicar políticas agresivas en áreas clave como la economía, la migración y la burocracia federal. Entre sus compromisos, destacó la imposición de aranceles a las importaciones, la expansión de la producción energética nacional y la implementación de deportaciones masivas. En sus primeras declaraciones tras asumir, también reiteró su intención de reducir la regulación gubernamental, eliminando lo que ha calificado de “despilfarro” y desmantelando lo que denomina como el “estado profundo”, un término que utiliza para describir a la burocracia que, según él, obstaculiza sus políticas.
No obstante, algunas de las medidas firmadas por Trump podrían enfrentarse a desafíos legales, debido a las limitaciones que existen sobre lo que un presidente puede imponer mediante órdenes ejecutivas. Se prevé que varias de estas acciones sean impugnadas en los tribunales, lo que podría retrasar o incluso detener su implementación. Esta situación refleja el escenario de una lucha política que, una vez más, podría llevar al presidente a confrontar al sistema judicial y a sus detractores en el Congreso.
Una de las primeras acciones ejecutivas firmadas por Trump fue la revocación de una serie de medidas implementadas durante el mandato de su predecesor, Joe Biden. Entre las acciones anuladas se incluyen regulaciones sobre el cambio climático, la respuesta a la pandemia de COVID-19 y políticas relacionadas con la equidad racial y de género. Este movimiento tiene como objetivo, según el presidente, revertir lo que considera una agenda progresista que ha afectado la competitividad y la soberanía de Estados Unidos.
La otra gran orden de Trump fue la reactivación de una serie de políticas migratorias que forman parte de su lucha contra la inmigración ilegal. Trump declaró una “emergencia nacional” en la frontera sur, con el fin de reforzar la seguridad en la región y desplegar tropas para frenar el flujo migratorio. Además, firmó un mandato que suspende la entrada de refugiados durante un periodo de cuatro meses y reactivó la controvertida política de “Permanecer en México”, que obliga a los migrantes a esperar fuera del país mientras se procesan sus solicitudes de asilo.
Además, Trump se enfocó en una reforma que afectará el sistema de ciudadanía en Estados Unidos, abordando el tema de la ciudadanía por nacimiento. Con esta medida, el presidente propuso que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres no ciudadanos o inmigrantes ilegales no sean reconocidos como ciudadanos, un tema que generará amplio debate y que probablemente enfrentará retos constitucionales.
Con estas decisiones, Trump ha dejado claro que su segundo mandato se centrará en mantener su agenda populista, que aboga por una menor intervención estatal, políticas migratorias más restrictivas y una visión proteccionista para la economía de Estados Unidos. Sin embargo, su enfoque polarizador continúa dividiendo al país, lo que augura intensos enfrentamientos en el ámbito judicial y político.
El presidente también se comprometió a continuar luchando contra lo que percibe como un “gobierno profundo” que dificulta sus reformas y a eliminar las regulaciones que considera como una carga para los negocios y la economía. Las medidas que ha firmado son solo el inicio de lo que promete ser un mandato lleno de controversias, desafíos legales y una constante confrontación con sus opositores.
A continuación, las órdenes ejecutivas firmadas por Trump a su llegada a la Casa Blanca:
Anulación de políticas de Biden y suspensión de nuevas regulaciones por parte de Trump
El presidente Donald Trump, en su primera medida ejecutiva, anuló 78 órdenes emitidas por la administración de Joe Biden, abordando una variedad de temas clave. Entre las acciones revocadas se incluyen políticas sobre la equidad racial, la lucha contra la discriminación de género, el cambio climático, la respuesta ante la pandemia de COVID-19, la implementación de normas éticas más rigurosas para nombramientos políticos, y la gestión de la migración. También se cancelaron iniciativas para reducir los costos de medicamentos recetados, sancionar a colonos israelíes acusados de violencia en Cisjordania, y prohibir la perforación en áreas marítimas protegidas.
Asimismo, Trump derogó una orden de Biden que había levantado la prohibición de servicio abierto para personas transgénero en las fuerzas armadas, una medida que él mismo había instaurado en su primer mandato, limitando el acceso de personas transgénero al servicio militar.
Más tarde, Trump firmó una orden para congelar nuevas regulaciones gubernamentales, anticipando una revisión administrativa más exhaustiva.
Trump revocó el reconocimiento de la ciudadanía por nacimiento en EE. UU.
El gobierno de EE. UU. ha decidido dejar de otorgar la ciudadanía automática a los niños nacidos en su territorio cuyos padres no tengan estatus legal. Esta medida, firmada por Trump, también excluye de este beneficio a los hijos de personas con visas temporales, como trabajadores, estudiantes y turistas. La orden reinterpreta la cláusula “y sujetos a su jurisdicción” de la 14.ª Enmienda de la Constitución, con el objetivo de excluir a los niños nacidos de padres indocumentados de la ciudadanía estadounidense. Esta acción podría enfrentar desafíos legales significativos.
Declara emergencia nacional en la frontera sur de EE. UU.

En su orden ejecutiva, Trump suspendió el reasentamiento de refugiados durante al menos cuatro meses, mientras instruyó a las fuerzas armadas a reforzar el control fronterizo y detener la migración ilegal, así como el tráfico de drogas y otros delitos asociados.
Además, el mandatario ordenó a los departamentos de Defensa y Seguridad Nacional que implementen barreras físicas, tanto temporales como permanentes, a lo largo de la frontera. En su medida más controvertida, Trump prohibió la entrada a EE.UU. de migrantes que crucen ilegalmente la frontera, incluso si solicitan asilo. La restauración de la política de “Permanecer en México”, que obliga a los migrantes a esperar en ese país mientras se resuelven sus solicitudes de asilo, también fue parte del paquete.
Finalmente, el presidente firmó una orden que autoriza al fiscal general a solicitar la pena de muerte en todos los casos de delitos graves cometidos por migrantes, lo que refuerza la postura dura de su administración frente a la inmigración irregular.
Transformaciones en el empleo dentro del sector público federal
El presidente Donald Trump emitió una orden que exige el regreso de los empleados federales al trabajo presencial. En un comunicado, instruyó a los jefes de las agencias gubernamentales a tomar todas las medidas necesarias para poner fin al trabajo remoto y exigir que los empleados regresen a sus oficinas a tiempo completo, salvo en casos excepcionales definidos por los responsables de cada departamento.
Además, Trump impuso una congelación en las contrataciones federales, exceptuando al personal militar y aquellos puestos relacionados con la aplicación de leyes migratorias, seguridad nacional y pública. También restableció una política que elimina ciertas protecciones laborales para los trabajadores federales, las cuales fueron eliminadas en su primer mandato y restauradas por su sucesor, Joe Biden.
EE.UU. se retira oficialmente del Acuerdo Climático de París
Trump firmó una carta dirigida a las Naciones Unidas para formalizar la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima. Durante su primer mandato, el líder republicano ya había ordenado la salida del país de dicho acuerdo, decisión que fue revertida bajo la administración de Biden, que incorporó a Estados Unidos al pacto internacional.

Acabar con la “politización” del gobierno federal
Una nueva orden ejecutiva, aunque formulada de manera ambigua, ordena al fiscal general de EE.UU. y al director de Inteligencia Nacional investigar posibles irregularidades ocurridas en los últimos cuatro años en entidades clave como el Departamento de Justicia, la Comisión de Bolsa y Valores, la Comisión Federal de Comercio y los servicios de inteligencia.
Retrasar la ejecución de la prohibición federal de TikTok
Trump ordenó a su administración posponer la ejecución de una prohibición federal contra TikTok, dándole más tiempo a la empresa matriz china para negociar con un posible comprador estadounidense.
Esta decisión va en contra de una ley aprobada por el Congreso y respaldada por la Corte Suprema, que obliga a la empresa matriz china a desprenderse de TikTok o enfrentar una prohibición en EE.UU. debido a preocupaciones sobre riesgos de seguridad nacional, como la posibilidad de que los usuarios estadounidenses estén expuestos a vigilancia o propaganda por parte del gobierno chino.
TikTok ha rechazado estas acusaciones, considerándolas infundadas. Sin embargo, varios sectores críticos de China, incluidos algunos republicanos en el Senado, se opusieron a la medida de Trump, señalando que no hay fundamento legal para extender el plazo de desinversión. También argumentaron que el presidente no tiene la autoridad para revocar unilateralmente una ley aprobada por el Congreso y avalada por los tribunales, lo que podría dar lugar a desafíos legales a sus intentos de frenar la aplicación de esta normativa.
Indulto a los responsables de los disturbios del 6 de enero
Trump emitió una proclamación presidencial que conmutó las penas de 14 personas acusadas de delitos relacionados con el asalto al Capitolio de EE. UU. el 6 de enero de 2021. Asimismo, la proclamación concedió indultos generales “a todas las demás personas condenadas por delitos vinculados a los hechos ocurridos en o cerca del Capitolio el 6 de enero de 2021”.
De manera paralela, Trump ordenó al fiscal general que “buscará el desistimiento con perjuicio de todas las acusaciones pendientes” contra aquellos implicados en los disturbios de esa fecha, lo que significa que estos casos no podrán ser reabiertos en el futuro.
El presidente firmó una serie de órdenes ejecutivas y directivas adicionales que abarcan diversos temas clave, entre ellas:
- Emitir una directiva que prohíbe al gobierno federal censurar el discurso protegido constitucionalmente de los ciudadanos estadounidenses. La orden acusa explícitamente al gobierno de violar estos derechos bajo el pretexto de combatir la “desinformación”.
- Implementar una directiva enfocada en abordar la denominada “crisis del costo de la vida” en Estados Unidos, con medidas destinadas a aliviar la carga económica de los ciudadanos.
- Ordenar la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
- Revocar las autorizaciones de seguridad de su ex asesor de seguridad nacional, John Bolton, así como de otros ex funcionarios de inteligencia que firmaron una carta en la que calificaron como desinformación rusa la historia del portátil de Hunter Biden.
- Otorgar autorizaciones de seguridad provisionales a personal designado, según una lista proporcionada por la oficina del consejero de la Casa Blanca.
- Instruir a su administración a presentar recomendaciones para embellecer la arquitectura cívica federal, promoviendo el diseño estético en edificios públicos.


