Preocupación en el sector industrial uruguayo por la devaluación de Brasil y el aumento del contrabando

La Cámara de Industrias de Uruguay prevé un "crecimiento importante" en la industria a partir de abril de 2024, pero advierte sobre los efectos negativos de la devaluación en Brasil. La competitividad y el contrabando se perfilan como los principales retos.

La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) anticipa un crecimiento importante para la industria nacional hacia mediados de 2024, pero se mantiene cautelosa ante los efectos negativos derivados de la situación económica de Brasil. En una entrevista reciente, el presidente de la gremial empresarial, Leonardo García, expresó que, si bien las perspectivas para Argentina son positivas, la devaluación en Brasil podría generar problemas similares a los experimentados en Uruguay con el vecino del norte.

El sector industrial uruguayo ha tenido dificultades en los últimos años debido a la brecha cambiaria con Argentina, lo que se traduce en desventajas para la competitividad nacional. Con la llegada de Javier Milei a la presidencia argentina, la situación mejoró, principalmente por la reducción de esa brecha y la posibilidad de cobrar deudas atrasadas. Sin embargo, la preocupación ahora se centra en Brasil, donde la devaluación de su moneda ha puesto en riesgo la competitividad uruguaya.

Según datos recientes de Equipos Consultores, en 2023 Brasil experimentó una caída de precios del 17,4%, debido a una inflación del 4,9% y una depreciación del 27% en su moneda. En contraste, Uruguay tuvo una caída de precios más moderada, del 7%. Esto implica que, a nivel relativo, los productos uruguayos se encarecieron un 10% frente a los brasileños, afectando aún más la competitividad del país.

Leonardo García señaló que la devaluación brasileña no solo impactará las exportaciones uruguayas, sino también la competitividad interna, con el contrabando como uno de los principales riesgos. En este sentido, el presidente de la CIU alertó que el contrabando podría extenderse más allá de las zonas fronterizas y llegar hasta el Centro de Montevideo, lo que afectaría gravemente a la industria local y al empleo.

El informe de Equipos Consultores también subraya que, a pesar de los efectos negativos para algunas empresas, como las que compiten con Brasil en la venta de vehículos y productos lácteos, otras se verán beneficiadas por la devaluación. Las empresas que exportan a Argentina, como las de productos químicos, farmacéuticos y autopartes, se verán favorecidas por el encarecimiento relativo de Argentina frente a Brasil.

García también destacó la importancia de monitorear las relaciones entre Argentina y Estados Unidos, ya que un fortalecimiento de esos lazos podría ofrecer a Uruguay una oportunidad para beneficiarse en términos comerciales, especialmente con el mercado estadounidense.

El dirigente empresarial proyectó que el 2025 será un año de estabilidad, sin grandes crecimientos, debido a la incertidumbre generada por los cambios políticos en la región y la situación económica de Brasil. La falta de grandes inversiones industriales en el último año refleja una cautela generalizada, según García.

La Cámara de Industrias se mantiene optimista en cuanto a un crecimiento moderado para 2024, pero subraya que los efectos de la devaluación brasileña, junto con la amenaza del contrabando y la competitividad en la región, siguen siendo desafíos cruciales para el futuro cercano de la industria uruguaya.