Correa Galeano, quien cumplía su condena en la prisión de La Picota, fue atacado con un arma blanca en la madrugada de este viernes, según informaron fuentes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) de Colombia. El ataque ocurrió en el pabellón 32, específicamente en la celda 25, donde Correa se encontraba tras haber sido trasladado desde el búnker de la Fiscalía, su primer lugar de detención.
El hombre, considerado uno de los “articuladores” del crimen de Pecci, estaba cumpliendo una pena de seis años por fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado (artículo 365, numeral 1 del Código Penal), mientras esperaba ser condenado por el asesinato del fiscal. Esto, tras el principio de oportunidad otorgado por la fiscalía a Correa Galeano por colaborar con la captura de los demás involucrados en el magnicidio.
Pecci, quien trabajaba como fiscal anticrimen en Paraguay, fue abatido a tiros por sicarios en la isla colombiana de Barú mientras disfrutaba de su luna de miel. El crimen desató una serie de investigaciones y operativos conjuntos entre autoridades paraguayas, colombianas y de otros países, para dar con los responsables.
El asesinato de Correa Galeano en prisión abre una serie de interrogantes sobre la seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios en Colombia. La cárcel de La Picota, que ha sido escenario de otros incidentes violentos, se encuentra ahora en el centro de la atención, al haberse producido un crimen dentro de sus muros, que involucra a un individuo de alto perfil.
Zuleta Márquez, indicado como el principal autor en el asesinato de Francisco Correa Galeano, pertenece a una supuesta organización paramilitar denominada “Paisas”. El mismo fue detenido en mayo de 2010 cuando transportaba un vehículo con dos pistolas, 23 cartuchos y un silenciador. En ese entonces, las autoridades indicaron que las armas incautadas habrían sido utilizadas en diversos crímenes.
El caso de Correa Galeano, que como colaborador de la justicia había ayudado a desentrañar detalles del crimen de Pecci, deja muchas preguntas sin respuesta. Mientras tanto, las autoridades colombianas han prometido continuar con las investigaciones, aunque la muerte de Correa Galeano podría complicar aún más la resolución del caso del asesinato de Marcelo Pecci. La colaboración de los implicados en el crimen es clave para esclarecer los motivos detrás del asesinato y cómo se gestó la operación.
¿Cómo fue el movimiento de Francisco Correa para cumplir el asesinato del fiscal?
Las investigaciones revelaron que en abril de 2022, Francisco Correa Galeano recibió una llamada del narcotraficante Ramón Emilio Pérez Hoyos, quien le ofreció 1.500 millones de pesos para planear y ejecutar el asesinato del fiscal Marcelo Pecci. Correa, exmilitar colombiano, aceptó la oferta y reclutó mercenarios para llevar a cabo la misión. Durante este tiempo, Pecci se encontraba en su luna de miel con su esposa, Claudia Aguilera.
Una vez recibido el dinero, Correa asignó armas y viáticos a los implicados, quienes fueron identificados como Wendret Carrillo (tirador), Gabriel Salinas (conductor de moto acuática), Eiverson Zabaleta (transportador de los sicarios), Marisol Londoño Bedoya y Cristian Camilo Monsalve Londoño (marcadores). Como resultado, los acusados fueron condenados a 23 años de prisión por homicidio agravado y porte ilegal de armas.
“Es una quema de archivo”, manifestó la abogada de la familia Pecci
Cecilia Pérez, abogada de la familia de Marcelo Pecci, calificó como un intento de “borrar huellas” la muerte de Francisco Correa Galeano, quien fue considerado el principal responsable y testigo clave en el asesinato del fiscal paraguayo. La abogada exigió una investigación exhaustiva por parte de las autoridades colombianas para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento. “Estamos profundamente consternados y exigimos que se llegue al fondo del asunto. Queremos saber exactamente lo que ocurrió”, declaró Pérez en una entrevista con radio Monumental 1080.
Correa reveló que los teléfonos contienen información sobre la presunta implicación del expresidente de Paraguay, Horacio Cartes y Tío Rico

En noviembre del año 2023, Francisco Correa Galeano, mantuvo una reunión con los fiscales paraguayos, que se encuentraban en Colombia investigando la posible implicación del expresidente Horacio Cartes y del presunto narcotraficante Miguel Insfrán, alias “Tío Rico”, en el asesinato del fiscal Marcelo Pecci. Correa ratificó sus declaraciones anteriores y aseguró que la participación de ambos puede ser verificada a través del análisis de los teléfonos móviles incautados.
El Ministerio Público de Paraguay informó que Correa, considerado uno de los principales responsables del asesinato, reiteró su acusación contra Cartes e Insfrán durante la entrevista con los fiscales. Después de esta afirmación, las autoridades acordaron una estrategia conjunta con sus pares colombianos, que incluye desbloquear la información relevante almacenada en los dispositivos incautados, los cuales aún están sellados y no han sido analizados debido a que los acusados aceptaron cargos en juicios previos.
Las investigaciones se intensificaron para confirmar la veracidad de los datos proporcionados por Correa, con el uso de herramientas forenses avanzadas como Cellebrite. Correa tuvo dos encuentros con los fiscales, y en su primera entrevista, reiteró lo dicho en el juicio de Margareth Chacón, mencionando que escuchó referencias a los nombres de los implicados en conversaciones de los hermanos Pérez Hoyos, lo que lo convertía en testigo indirecto.


