Portugal reactiva dos plantas energéticas mientras España enfrenta “horas críticas” en la recuperación del suministro eléctrico

España y parte de Portugal y Francia sufren un apagón eléctrico masivo, cuyas causas aún se investigan. El Gobierno español trabaja para restablecer el suministro mientras los ciudadanos enfrentan grandes dificultades.

España está atravesando un apagón eléctrico sin precedentes que ha dejado sin suministro a todo el territorio peninsular, afectando tanto a la vida cotidiana como a los servicios esenciales. El corte de electricidad, que se produjo a las 12:30 horas (10:30 GMT), ha tenido un impacto negativo en el transporte, la sanidad y las comunicaciones, provocando caos en las calles y aeropuertos.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, presidió una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, donde explicó que, aunque se están investigando las causas del apagón, no se descarta ninguna hipótesis. Afectando también a Portugal y al sur de Francia, este evento masivo ha puesto a prueba la resiliencia de las infraestructuras y la capacidad de respuesta de los gobiernos.

El restablecimiento del suministro eléctrico comenzó desde las zonas norte y sur de España, pero el centro del país sigue experimentando cortes. La dificultad para restablecer la normalidad ha generado un gran desconcierto entre los ciudadanos, quienes, sin acceso a la red eléctrica ni a sus dispositivos móviles, se han visto obligados a caminar largas distancias para regresar a sus hogares.

El ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiha, expresó su solidaridad y ofreció asistencia energética a España, Portugal y Francia, basándose en la experiencia adquirida durante la guerra en Ucrania, donde las infraestructuras energéticas han sido un objetivo constante de los ataques rusos. Este ofrecimiento destaca la cooperación internacional en tiempos de crisis.

Pedro Sánchez y Volodimir Zelensky, en una foto de archivo. Foto: (SIERAKOWSKI FREDERIC)

A medida que el apagón continuaba, la aerolínea Iberia canceló 23 de sus 247 vuelos programados debido a la falta de electricidad. Los aeropuertos de la región operan con generadores de emergencia, pero los retrasos y cancelaciones han generado un gran caos. La situación es aún más grave en el aeropuerto de Lisboa, donde se acumulan vuelos retrasados y cancelados debido a la interrupción del suministro.


El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que el apagón no ha tenido impacto en la seguridad de las centrales nucleares, que han recurrido a fuentes externas de energía para mantener su funcionamiento. No obstante, el panorama sigue siendo incierto, ya que las autoridades están aún en proceso de identificar la causa exacta del colapso.


La situación también ha afectado el sistema de transporte público en ciudades clave como Barcelona, donde el metro y las líneas de cercanías han tardado horas en restablecerse, con solo el 30% de la red operativa en el momento de la comparecencia de los responsables. La L9S, una línea clave que conecta la ciudad con el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, ha reanudado su servicio tras horas de interrupción.

La aerolínea portuguesa TAP ha pedido a los pasajeros que no vayan a los aeropuertos debido al apagón. Foto: (REUTERS/Pedro Nunes)

En Portugal, la empresa REN, encargada de la distribución de electricidad y gas natural, detectó una fluctuación inusual en la red española antes de la interrupción. A pesar de que es prematuro sacar conclusiones sobre las causas del incidente, las autoridades portuguesas están colaborando con las españolas para determinar si la causa se encuentra en la interconexión de las redes eléctricas.

Los aeropuertos portugueses también han experimentado trastornos significativos, con más de 200 vuelos cancelados o retrasados. La autoridad de aviación civil de Portugal ha implementado generadores de emergencia en los aeropuertos de Oporto y Faro para permitir las operaciones esenciales, aunque en Lisboa los vuelos se mantienen restringidos y con más limitaciones.

La situación de emergencia ha llevado a muchos ciudadanos a preocuparse por las posibles repercusiones en su vida diaria, y las autoridades continúan trabajando en el restablecimiento del suministro eléctrico. Sin embargo, la falta de información clara sobre el origen del apagón ha generado incertidumbre y ansiedad en la población.

Este incidente pone de manifiesto las vulnerabilidades de las infraestructuras energéticas y la necesidad de fortalecer los sistemas de contingencia ante posibles fallos en la red. Aunque el restablecimiento de la electricidad sigue avanzando, la experiencia de este apagón histórico dejará lecciones importantes sobre la preparación para crisis de este tipo.

Mientras tanto, las autoridades de España y Portugal siguen colaborando estrechamente con expertos internacionales para esclarecer lo ocurrido. Las causas aún no están claras, pero la rapidez con la que los gobiernos están respondiendo para restablecer la normalidad es crucial para evitar una crisis mayor.