¿Por qué los últimos partidos del Mundial se juegan al mismo tiempo?

La medida nació tras uno de los episodios más controvertidos en la historia de las Copas del Mundo.

A medida que avanza la fase de grupos del Mundial 2026, los aficionados se encuentran con una particularidad: los últimos partidos de cada grupo se juegan exactamente a la misma hora. La decisión no es casual y busca evitar que alguna selección obtenga ventaja deportiva al conocer previamente el resultado de sus rivales directos.

La FIFA implementó esta medida para garantizar la igualdad de condiciones en la lucha por la clasificación. Si un equipo jugara después que el otro, podría salir a la cancha sabiendo qué resultado necesita para avanzar a la siguiente ronda, lo que abriría la puerta a especulaciones y estrategias que afectarían el espíritu competitivo del torneo.

Esta regla nació a partir de uno de los mayores escándalos en la historia de los Mundiales. Todo ocurrió en España 1982, cuando Argelia había terminado su participación con una histórica victoria y dependía del resultado entre Alemania Federal y Austria para clasificar.

Los europeos sabían exactamente qué marcador les convenía a ambos. Alemania anotó un gol apenas iniciado el partido y, desde ese momento, los dos equipos prácticamente dejaron de atacar. El encuentro terminó 1-0, un resultado que clasificó a ambos y eliminó a Argelia.

La escena provocó indignación mundial. Los hinchas silbaron durante gran parte del partido y la prensa bautizó aquel episodio como el “Pacto de Gijón” o el “Partido de la Vergüenza”, uno de los capítulos más cuestionados en la historia del fútbol.

Aunque Argelia presentó una protesta formal, la FIFA no pudo sancionar a ninguna de las selecciones porque no existía ninguna norma que prohibiera ese tipo de comportamiento.

Como consecuencia, el organismo decidió modificar el reglamento. Desde el Mundial de México 1986, los últimos partidos de cada grupo comenzaron a disputarse en simultáneo, una medida que continúa vigente hasta la actualidad.

Gracias a esta regla, las cuatro selecciones de cada grupo juegan sin conocer el resultado de sus rivales directos y están obligadas a buscar la clasificación en la cancha. Esa decisión convirtió las últimas jornadas de la fase de grupos en una de las instancias más emocionantes del Mundial, con clasificaciones y eliminaciones que muchas veces se definen en tiempo real entre dos estadios distintos.