Mendoza dio un paso inédito en Argentina al reglamentar el uso de cannabis medicinal para animales. La provincia puso en marcha el Registro y Programa de Acceso a Cannabis Medicinal para Pacientes Veterinarios (REPROVET), un sistema que permitirá prescribir, cultivar y controlar tratamientos para perros, gatos, caballos y otras especies bajo supervisión profesional.
La medida, enmarcada en la Ley Provincial 9.617, convierte a Mendoza en la primera jurisdicción del país con una regulación específica para el uso veterinario del cannabis. El programa busca garantizar un acceso seguro, controlado y con trazabilidad para animales con patologías que puedan beneficiarse de este tipo de tratamiento.
La normativa establece que solo los médicos veterinarios habilitados podrán indicar cannabis medicinal. Para ello deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores (REMVEP), contar con matrícula vigente, acreditar formación en medicina cannabinoide veterinaria y mantener un seguimiento clínico de cada paciente. La habilitación tendrá una vigencia de tres años.
Además de regular la prescripción, el REPROVET contempla el registro de animales, tutores responsables, cultivadores, asociaciones civiles y fundaciones dedicadas al bienestar animal. También autoriza, bajo estrictos controles, actividades vinculadas al cultivo, transporte, procesamiento y extracción de derivados destinados exclusivamente al uso veterinario.
La reglamentación fija límites para el cultivo. Los veterinarios autorizados podrán mantener hasta 16 plantas al aire libre por año o 35 plantas por ciclo en cultivos interiores, mientras que las asociaciones registradas tendrán cupos mayores siempre que estén vinculados a pacientes veterinarios inscriptos.
El sistema incorpora controles sanitarios, auditorías e inspecciones permanentes. Además, los derivados de cannabis deberán analizarse en laboratorios acreditados para garantizar su calidad y especificar el perfil de cannabinoides de cada producto.
Desde el Gobierno de Mendoza señalaron que el objetivo es brindar seguridad jurídica, fortalecer los controles y promover el desarrollo de una industria vinculada al cannabis medicinal, al tiempo que se amplían las alternativas terapéuticas disponibles para la medicina veterinaria.


