Polonia califica de sabotaje la explosión en la línea ferroviaria estratégica hacia Ucrania

Una explosión en la línea ferroviaria Varsovia-Lublin fue confirmada como un acto de sabotaje por el primer ministro Donald Tusk. Afortunadamente, no se registraron víctimas, pero el incidente puso en alerta a las autoridades por la seguridad del transporte y la infraestructura estratégica del país.

Un tramo de la línea ferroviaria que conecta Varsovia con Lublin fue destruido por un artefacto explosivo, según confirmó el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, a través de un mensaje en su cuenta de X.

El líder polaco subrayó que la explosión “probablemente tenía como objetivo volar un tren”, aunque por fortuna no hubo víctimas, lo que evitó una tragedia de gran magnitud.

Las autoridades detectaron daños adicionales en el tramo ferroviario cercano a Lublin, lo que obligó a suspender temporalmente el tráfico en la ruta mientras se realizaban las inspecciones pertinentes.

Tusk calificó el hecho como “un acto de sabotaje sin precedentes que atenta contra la seguridad del Estado y de los ciudadanos” y resaltó la importancia estratégica de la línea, que también sirve para el envío de ayuda humanitaria a Ucrania.

Marcin Kierwiński, ministro del Interior y Administración, ratificó la intencionalidad del ataque y aseguró que la fiscalía y los servicios de emergencia investigan tanto en Mika como en los tramos afectados cercanos a Lublin.

Según informaron medios locales, la alerta se produjo cuando un maquinista notificó anomalías en la infraestructura ferroviaria, lo que permitió la rápida intervención de los equipos de seguridad antes de que ocurrieran daños mayores.

La explosión se registró alrededor de las 7:39 horas, afectando a un tren con dos pasajeros y varios miembros de la tripulación, ninguno de los cuales resultó herido. La circulación continuó en vías adyacentes, minimizando el impacto en el transporte regional.

Además del sabotaje en Mika, se reportó un daño en el tendido eléctrico de Puławy causado presuntamente por una cadena metálica, lo que provocó la detención de un tren de pasajeros con 475 personas.

El viceministro del Interior, Maciej Duszczyk, indicó que Polonia ha enfrentado previamente situaciones sospechosas de manipulación en la infraestructura ferroviaria, incluyendo un incidente reciente cerca de Rzeszów que pudo haber causado un choque de trenes.

Hasta el momento, las autoridades no han señalado a ningún país como responsable del sabotaje, y Duszczyk descartó de manera explícita la intervención rusa en este caso específico.

La línea Varsovia-Lublin, conocida como LK 7, tiene aproximadamente 170 kilómetros de extensión y se considera vital tanto para el transporte regional como para el traslado de mercancías, reforzando la gravedad del incidente.

Las investigaciones continúan en curso y el gobierno polaco ha prometido capturar a los responsables, reiterando que proteger la infraestructura crítica del país es una prioridad absoluta para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Fuente: Infobae