Piedra en la vesícula: la enfermedad que avanza desde adultos hasta niños

El doctor Arnaldo Montiel del Hospital Ingavi alerta que los casos de piedras en la vesícula crecen entre adultos, jóvenes e incluso escolares. Con 50‑60 cirugías semanales en su hospital, enfatiza que la falta de síntomas en etapas tempranas permite que la enfermedad avance sin detectarse.

El Departamento Médico del Hospital Ingavi de Paraguay, bajo la jefatura del doctor Arnaldo Montiel, reporta que la colelitiasis (o piedras en la vesícula) está afectando cada vez más a personas de todas las edades, incluidos jóvenes y niños.

En ese centro de salud se realizan entre 50 y 60 cirugías semanales relacionadas con esta condición, un número que revela la magnitud del problema sanitario.

La vesícula biliar funciona como reserva de bilis, sustancia esencial para digerir las grasas. Cuando se forman los cálculos, se altera esta función básica, provocando complicaciones. Montiel describe estos cálculos como “piedras reales”, médicamente denominadas cálculos.

Pueden aparecer únicos o múltiples, pequeños o grandes. No existen causas precisas conocidas, añade Montiel: los casos se presentan sin distinción clara de edad o antecedentes, incluso en escolares.

El doctor aclara que no se ha comprobado que malos hábitos alimenticios sean directamente responsables. Sin embargo, sí se observa mayor incidencia en personas que practican ayuno prolongado o que reciben nutrición artificial, así como en pacientes de terapia intensiva.

También se evalúa que personas que se someten a cirugías bariátricas, usadas para adelgazar, puedan estar en mayor riesgo de desarrollar cálculos biliares, aunque no hay estudios concluyentes que lo certifiquen.

Uno de los grandes problemas de esta enfermedad es que, en muchas ocasiones, es asintomática: los pacientes no perciben síntomas hasta que la condición ya está avanzada.

El diagnóstico suele aparecer cuando se manifiestan dolores agudos, especialmente en la parte media del estómago o en el costado derecho, o tras episodios de indigestión severa o acidez persistente tras consumir comidas grasosas.


Pocos pacientes optan por chequeos regulares para detectar estos cálculos tempranamente; no es una práctica médica habitual, lo que retrasa las intervenciones.


Cuando se decide operar, no es por los cálculos en sí, sino por los daños que causan: dolor insoportable, pancreatitis o riesgo de infección. En esos casos, la única solución eficaz es la extirpación de la vesícula.


La cirugía elimina la vesícula, lo que previene que vuelva a formarse la enfermedad. No obstante, muchos llegan hasta una urgencia quirúrgica tras años de espera o postergaciones, lo que aumenta el riesgo de complicaciones.
Montiel advierte que si no se actúa prontamente, las piedras pueden desencadenar problemas graves como cáncer vesicular, pancreatitis aguda o infecciones severas. También alerta sobre remedios caseros o “yuyos” promocionados sin evidencia científica, que no sólo son ineficaces sino potencialmente dañinos.