Petro firma decreto de aumento del salario mínimo en Colombia ante falta de consenso

El presidente Gustavo Petro firmó un decreto que establece un aumento del 9,54 % al salario mínimo, a pesar de las críticas de empresarios y sindicatos. La medida busca mejorar el nivel de vida de los trabajadores, aunque la oposición advierte sobre sus posibles efectos negativos en la economía.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó este martes un decreto que aumentará el salario mínimo del país en un 9,54 %, situándose en 1.423.500 pesos colombianos (aproximadamente US $322) a partir del 1 de enero. La decisión se tomó luego de la falta de acuerdo con los sectores empresariales y los sindicatos, quienes no lograron consensuar una cifra adecuada para la subida salarial.

Petro celebró la medida, asegurando que este aumento beneficiará directamente a las personas que dependen del salario mínimo como principal fuente de ingreso. “Es un crecimiento del nivel de vida de todas las personas que ligan su ingreso al salario mínimo”, dijo durante la firma del decreto en Zipaquirá, un evento personal para el mandatario, que también participó en la última Novena de Aguinaldo de la temporada.

Actualmente, el salario mínimo en Colombia es de 1.300.000 pesos (aproximadamente US$ 294), y este incremento representa una mejora significativa para los trabajadores más vulnerables del país. Sin embargo, la medida ha generado controversia, especialmente entre los empresarios, quienes consideran que el aumento podría tener efectos negativos en la economía.

Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), expresó su preocupación, afirmando que este tipo de decisiones podría desencadenar consecuencias perjudiciales. En respuesta, Petro fue contundente: “El salario mínimo sí hace crecer la economía, no al contrario, no es con trabajadores esclavos como la economía de un país crece”, agregó el mandatario, refiriéndose a las críticas de Mac Master como “una soberana y profunda mentira”.

El aumento se produjo luego de que, el lunes pasado, se anunciara que no se alcanzó un acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos para definir la cifra del aumento salarial. Ante la falta de consenso, el Ejecutivo decidió implementar el incremento mediante un decreto.

Petro defendió su decisión destacando que Colombia cerrará el año con una inflación del 5%, y la inflación de los alimentos se reducirá al 2,7%, lo que representa “la caída más grande en toda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)”. Según el presidente, el próximo año se espera una inflación del 3%, lo que significará un aumento real del 6,54 % en el salario mínimo.

El mandatario también señaló que esta es la tercera vez durante su Gobierno que se logra un aumento real del salario mínimo, lo cual, según él, ha contribuido a reducir la pobreza y el hambre en el país. “Hemos sacado gente de la pobreza y del hambre, y todo ello fue posible gracias al aumento del salario mínimo”, concluyó Petro, subrayando el impacto positivo de la medida en las clases más necesitadas.

A pesar de las tensiones con los empresarios y los sindicatos, Petro continúa defendiendo la política de aumento del salario mínimo como una herramienta clave para la mejora de la calidad de vida de los trabajadores y para la economía del país en su conjunto. Con este decreto, el presidente busca consolidar su legado como un defensor de los derechos laborales y una mayor equidad social en Colombia.

Sin embargo, el debate sigue abierto, y será necesario evaluar cómo se desarrollan los próximos meses en términos económicos y sociales para entender las verdaderas repercusiones de este aumento salarial en la economía colombiana.