El Ejército de Israel informó este jueves de un exitoso ataque contra tres altos mandos de Hamas, dirigido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el servicio de inteligencia Shin Bet. Este ataque de precisión se llevó a cabo contra figuras clave de la organización terrorista en Gaza.
Los muertos fueron Mohammed Jamil Salman Basous, un alto comandante de la unidad de ingeniería de Hamas, y Mohammed Kamal Mohammed al Haj, quien lideraba el Batallón Zeitún de la organización. El ataque también resultó en la muerte de Mahmud Jamil Salman Basous, hermano de uno de los terroristas.
Basous era responsable del suministro de explosivos a los milicianos de Hamas y de almacenarlos en su residencia, mientras que al Haj había sido identificado previamente como un atacante de las tropas israelíes con francotiradores.

Las FDI aseguraron que, antes de la incursión, se tomaron todas las medidas posibles para minimizar el riesgo a civiles, incluyendo el uso de municiones de precisión, inteligencia avanzada y vigilancia aérea. Estos procedimientos, según Israel, están destinados a proteger a los civiles en cumplimiento del derecho internacional humanitario.
El ataque en Gaza es solo una de las últimas acciones dentro de la ofensiva israelí contra Hamas, que ha intensificado sus ataques en la región. Según datos oficiales, las fuerzas israelíes han eliminado a alrededor de 17,000 milicianos durante su campaña.
A pesar de los esfuerzos por limitar las bajas civiles, las cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamas, reportan más de 45,000 muertos en el enclave desde el inicio de la guerra. De estos, aproximadamente el 70% son mujeres y niños, según las autoridades palestinas.
Israel, por su parte, rechaza las acusaciones de atacar a civiles y defiende sus operaciones como necesarias para debilitar a Hamas y proteger a sus propios ciudadanos. Las FDI argumentan que las víctimas civiles son el resultado de la estrategia de Hamas, que opera desde áreas residenciales.
En otro frente, el Ejército israelí concluyó una “operación antiterrorista” en la ciudad cisjordana de Tulkarem, centrada en desmantelar células terroristas que operaban en la región. La operación, que duró desde el martes, resultó en la muerte de siete personas, incluyendo a un presunto líder armado de la zona.
Durante los enfrentamientos en Cisjordania, se utilizaron drones para bombardear objetivos estratégicos, y las tropas israelíes destruyeron decenas de artefactos explosivos que representaban una amenaza tanto para las fuerzas israelíes como para la población local.
También se registraron bajas civiles en Tulkarem. Tres mujeres murieron en un ataque aéreo y se informó de otro fallecimiento posterior de un joven, Ahmed Mahmoud Jaled Amarneh, quien fue alcanzado por disparos israelíes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel continúan sus esfuerzos para erradicar a las células terroristas en Cisjordania, donde el grupo armado Hamas ha aumentado su presencia, lo que pone en riesgo la seguridad regional y de los propios civiles palestinos.
Israel sigue adelante con su estrategia de operaciones de precisión para neutralizar amenazas terroristas, un enfoque que consideran vital para la seguridad nacional y la estabilidad de la región. A pesar de las críticas de diversos sectores internacionales, Israel mantiene su postura de que la lucha contra el terrorismo es crucial para proteger tanto a sus ciudadanos como a los de la región.


