Paraguay alcanzó una puntuación de 5,2 en el Índice Global del Hambre (GHI) 2025, lo que lo ubica en el puesto 28 de 123 países, consolidándose en la categoría de “hambre baja”.
Este resultado representa un avance notable frente a años anteriores, ya que en 2000 la puntuación del país era de 12,8 puntos, evidenciando una reducción sostenida del hambre en las últimas décadas.
Los datos del informe muestran que el 5,2% de la población paraguaya sufre desnutrición, mientras que el 3,2% de los niños menores de cinco años presentan retraso en el crecimiento.
Además, un 1,2% de los menores padecen emaciación (bajo peso para la estatura) y 1,7% mueren antes de cumplir cinco años, indicadores que reflejan avances pero también desafíos persistentes.
Comparativamente, Paraguay supera a Brasil y Argentina, que comparten el puesto 34, y se encuentra apenas detrás de Uruguay y Chile, ambos en el lugar 25, países que lideran la región en baja desnutrición.
Chile registra un 2,5% de población desnutrida, 1,7% de niños con retraso de crecimiento, 0,4% con emaciación y 0,7% de mortalidad infantil, mientras que Uruguay presenta cifras similares con ligeras variaciones en el retraso de crecimiento y emaciación.
Otros países de la región reflejan niveles más altos de hambre: Colombia ocupa el puesto 32, Perú el 39, Venezuela el 49, Ecuador el 58 y Bolivia cierra la lista regional en el puesto 70.
El informe de 2025 advierte que, pese al progreso, persisten desafíos importantes en el acceso equitativo a alimentos, la nutrición infantil y las condiciones sanitarias, sobre todo en zonas rurales.

Las políticas de asistencia social, educación alimentaria y mejoras en salud pública han sido determinantes para sostener esta tendencia positiva y avanzar en la erradicación de la malnutrición.
Paraguay reafirma así su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, consolidando medidas que buscan garantizar alimentación adecuada y seguridad nutricional para toda la población.
El Índice Global del Hambre (GHI) es publicado por Concern Worldwide, Welthungerhilfe y el Instituto para el Derecho Internacional de la Paz y los Conflictos Armados (IFHV), y mide la situación del hambre a nivel global, regional y nacional.
Su cálculo se basa en cuatro componentes: desnutrición, retraso del crecimiento infantil, emaciación y mortalidad infantil, con una escala de 0 (sin hambre) a 100 (extremadamente alarmante), ofreciendo un panorama integral del progreso y los desafíos en la lucha contra el hambre.


