Paraguay respalda a Israel en sus esfuerzos por liberar rehenes tras el acuerdo de alto al fuego en Gaza

El gobierno paraguayo respalda el acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamas, elogiando el intercambio de prisioneros, pero omite referirse a la crítica situación humanitaria en Gaza.

El gobierno de Paraguay ha expresado su apoyo al Estado de Israel por sus esfuerzos en el acuerdo de alto el fuego en Gaza, alcanzado este miércoles. A través de un comunicado oficial, el Gobierno paraguayo aplaudió los esfuerzos para liberar gradualmente a los rehenes israelíes y el intercambio de prisioneros con Hamas. Sin embargo, la declaración del presidente Santiago Peña no mencionó en ningún momento la grave situación humanitaria en Gaza, donde más de 46.700 personas han muerto desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023.

El acuerdo, que entrará en vigor el domingo 19 de enero, tiene como objetivo crear una tregua entre Israel y Hamas, permitiendo la liberación de los rehenes israelíes y el acceso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Esta última, uno de los aspectos más críticos de la situación, no fue abordada por Paraguay en su declaración oficial. De hecho, el país ha sido uno de los miembros de la ONU que votó en contra del ingreso de ayuda humanitaria a Palestina.

Paraguay ha mantenido desde el inicio del conflicto una postura de apoyo firme hacia Israel. En el pasado, incluso reubicó su embajada en Jerusalén durante el gobierno de Horacio Cartes, una medida que fue revertida por su sucesor, Mario Abdo Benítez. Esta postura no ha cambiado con la administración de Peña, quien ha reiterado su apoyo al derecho de Israel a defenderse y gestionar su seguridad.

El acuerdo, mediado por Estados Unidos, Qatar y Egipto, tiene como uno de sus puntos más destacados el intercambio de prisioneros. Según lo acordado, 33 rehenes israelíes, tanto vivos como muertos, serán liberados en un primer paso, a cambio de un número no especificado de prisioneros palestinos. Este acuerdo entra en una primera fase que durará 42 días y, según los detalles proporcionados por los mediadores, también incluirá el acceso de ayuda humanitaria a Gaza, la rehabilitación de hospitales y la entrada de combustible.

A lo largo del proceso, se irán concretando las fases subsiguientes que buscan el fin definitivo de la guerra y la reconstrucción de Gaza. Los países mediadores han establecido un mecanismo de seguimiento en El Cairo, que supervisará la implementación del acuerdo, con un sistema para denunciar violaciones a los términos pactados.

Las reacciones internacionales ante el acuerdo fueron diversas. Israel, a través de su presidente Isaac Herzog, celebró la tregua, aunque advirtió que este es uno de los mayores retos que el país ha enfrentado. El gobierno israelí aún necesita la aprobación de su gabinete de seguridad para dar luz verde al pacto, lo cual se espera que suceda en las próximas horas.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, destacó que el acuerdo es el resultado de “meses de intensa diplomacia” y “presión extrema” contra Hamas. Aseguró que su administración había trabajado sin descanso para lograrlo, aunque también mencionó la colaboración entre su gobierno y el de Donald Trump en las negociaciones finales.

Mientras tanto, en Gaza, las familias de los rehenes se mostraron aliviadas por el avance del acuerdo, pero también expresaron su preocupación de que algunos prisioneros puedan quedar atrás. La incertidumbre sobre la implementación total del acuerdo sigue siendo una fuente de ansiedad para quienes han estado luchando por el regreso de sus seres queridos.

La comunidad internacional reaccionó positivamente al acuerdo, destacando la importancia del alto el fuego como un primer paso hacia una paz duradera. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó que este es un “primer paso crítico” y que no debe restar atención al objetivo de “preservar la unidad, contigüidad e integridad del territorio palestino ocupado”. La Unión Europea también celebró el pacto, calificándolo de un “avance importante y positivo” en la región.

Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional (AI) advirtieron que el cese de hostilidades llega demasiado tarde para reparar el sufrimiento de los palestinos. Según AI, aunque el acuerdo representa un “rayo de alivio”, no puede borrar el impacto de los abusos y violaciones que han marcado este conflicto, calificado por algunos como genocidio.