En una postura contundente, catorce países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), entre ellos Estados Unidos, Argentina, Chile y Canadá, emitieron este miércoles una declaración conjunta en la que rechazan la investidura presidencial de Nicolás Maduro, acusada de carecer de “legitimidad democrática”. Según el comunicado, los firmantes consideran que las elecciones que llevaron a Maduro al poder el pasado viernes no cuentan con “pruebas verificables de integridad electoral”, lo que refuerza el cuestionamiento internacional sobre la legalidad del proceso.
La declaración resalta las preocupaciones sobre el continuo deterioro de la situación política, económica, social y humanitaria en Venezuela, instando a la comunidad internacional a seguir respaldando los esfuerzos diplomáticos, políticos y humanitarios para enfrentar la crisis multidimensional que atraviesa el país. Los países firmantes, en su mayoría aliados de la oposición venezolana, hicieron un llamado a la restauración del orden democrático en Venezuela y exigieron el respeto a los derechos humanos, al tiempo que apoyaron una “transición pacífica” en el país.
El rechazo a la investidura de Maduro se complementa con la condena a lo que los países de la OEA califican como un “régimen dictatorial” que continúa ejerciendo el poder sin respetar los derechos fundamentales de los venezolanos. Además, los firmantes subrayan la necesidad de garantizar el ejercicio libre de los derechos civiles y políticos en el país, sin represalias ni persecuciones. Entre las violaciones que mencionan, destacan las que ocurrieron durante las manifestaciones del 9 y 10 de enero, cuando ciudadanos se alzaron contra la investidura de Maduro y su posterior posesión para un nuevo mandato de seis años.
Los países firmantes también expresaron su solidaridad con las millones de personas que han sido forzadas a abandonar Venezuela debido a la crisis. De igual forma, destacaron los esfuerzos de los países que han acogido a los migrantes venezolanos, proporcionando apoyo humanitario y refugio a aquellos que huyen de la situación en su país. El apoyo a la diáspora venezolana y la solicitud de respeto al derecho internacional son elementos claves en el documento.
A la par de estas declaraciones, el líder opositor, Edmundo González Urrutia, quien no fue reconocido por el gobierno de Maduro, continúa su gira internacional en busca de respaldo para su causa. González Urrutia, que llegó a Guatemala el martes, afirmó que está trabajando en las condiciones necesarias para regresar a Venezuela y tomar posesión de la presidencia. En su mensaje a los venezolanos, instó a la población a prepararse para su regreso, asegurando que el régimen de Maduro se encuentra en una posición de debilidad.
No obstante, González Urrutia también advirtió sobre los peligros que implica enfrentarse al régimen actual, calificándolo como débil pero peligroso. En sus declaraciones, señaló que las autoridades de Maduro están atacando a aquellos que se oponen al gobierno, mencionando específicamente el intento de detención de la dirigente opositora María Corina Machado.

El mandatario guatemalteco, Bernardo Arevalo, por su parte, reafirmó el apoyo de su país a la lucha del pueblo venezolano, destacando el papel de Guatemala como un “aliado firme” en la lucha por la libertad y el respeto de los derechos humanos. Durante su encuentro con González Urrutia, el presidente guatemalteco también subrayó el valor de la unidad política y de la comunidad internacional para hacer valer la voluntad popular en el contexto de las elecciones recientes en Venezuela.
En su gira, González Urrutia ha visitado varios países latinoamericanos, como Argentina, Uruguay, Panamá, Estados Unidos y República Dominicana, buscando fortalecer su base de apoyo político. En cada parada, el líder opositor ha insistido en la necesidad de la unidad interna y externa para restaurar la democracia en Venezuela, un objetivo que, según él, sigue siendo la principal en una postura contundente, catorce países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), entre ellos Estados Unidos, Argentina, Chile y Canadá, emitieron este viernes una declaración conjunta en la que rechazan la investidura presidencial de Nicolás Maduro, acusada de carecer de “legitimidad democrática”. Según el comunicado, los firmantes consideran que las elecciones que llevaron a Maduro al poder el pasado viernes no cuentan con “pruebas verificables de integridad electoral”, lo que refuerza el cuestionamiento internacional sobre la legalidad del proceso.
La declaración resalta las preocupaciones sobre el continuo deterioro de la situación política, económica, social y humanitaria en Venezuela, instando a la comunidad internacional a seguir respaldando los esfuerzos diplomáticos, políticos y humanitarios para enfrentar la crisis multidimensional que atraviesa el país. Los países firmantes, en su mayoría aliados de la oposición venezolana, hicieron un llamado a la restauración del orden democrático en Venezuela y exigieron el respeto a los derechos humanos, al tiempo que apoyaron una “transición pacífica” en el país.
El rechazo a la investidura de Maduro se complementa con la condena a lo que los países de la OEA califican como un “régimen dictatorial” que continúa ejerciendo el poder sin respetar los derechos fundamentales de los venezolanos. Además, los firmantes subrayan la necesidad de garantizar el ejercicio libre de los derechos civiles y políticos en el país, sin represalias ni persecuciones. Entre las violaciones que mencionan, destacan las que ocurrieron durante las manifestaciones del 9 y 10 de enero, cuando ciudadanos se alzaron contra la investidura de Maduro y su posterior posesión para un nuevo mandato de seis años.
Los países firmantes también expresaron su solidaridad con las millones de personas que han sido forzadas a abandonar Venezuela debido a la crisis. De igual forma, destacaron los esfuerzos de los países que han acogido a los migrantes venezolanos, proporcionando apoyo humanitario y refugio a aquellos que huyen de la situación en su país. El apoyo a la diáspora venezolana y la solicitud de respeto al derecho internacional son elementos claves en el documento.
A la par de estas declaraciones, el líder opositor, Edmundo González Urrutia, quien no fue reconocido por el gobierno de Maduro, continúa su gira internacional en busca de respaldo para su causa. González Urrutia, que llegó a Guatemala el martes, afirmó que está trabajando en las condiciones necesarias para regresar a Venezuela y tomar posesión de la presidencia. En su mensaje a los venezolanos, instó a la población a prepararse para su regreso, asegurando que el régimen de Maduro se encuentra en una posición de debilidad.
No obstante, González Urrutia también advirtió sobre los peligros que implica enfrentarse al régimen actual, calificándolo como débil pero peligroso. En sus declaraciones, señaló que las autoridades de Maduro están atacando a aquellos que se oponen al gobierno, mencionando específicamente el intento de detención de la dirigente opositora María Corina Machado.
El mandatario guatemalteco, por su parte, reafirmó el apoyo de su país a la lucha del pueblo venezolano, destacando el papel de Guatemala como un “aliado firme” en la lucha por la libertad y el respeto de los derechos humanos. Durante su encuentro con González Urrutia, el presidente guatemalteco también subrayó el valor de la unidad política y de la comunidad internacional para hacer valer la voluntad popular en el contexto de las elecciones recientes en Venezuela.
Este escenario, marcado por la confrontación política y las tensiones internacionales, muestra la profunda división en torno a la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro. Mientras que la comunidad internacional sigue presionando por una solución pacífica y democrática, la situación en Venezuela continúa siendo una de las crisis más complejas y prolongadas de la región, la principal prioridad para los venezolanos.


