El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este lunes que completó la cuarta revisión del Instrumento de Coordinación de Políticas (ICP) y la segunda del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (SRS) para Paraguay. El resultado de esta evaluación permitirá que el país reciba un desembolso inmediato de cerca de 245 millones de dólares. Este apoyo financiero se destina a continuar con las reformas estructurales que apuntan a fortalecer la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad del crecimiento.
En su comunicado, el FMI destacó que el Directorio Ejecutivo de la institución aprobó la solicitud de Paraguay para acceder al 92,5% de su cuota en Derechos Especiales de Giro (DEG), lo que equivale a aproximadamente 186,28 millones de dólares. La aprobación se basa en la implementación de ocho medidas clave para mejorar la matriz energética del país y avanzar en la mitigación y adaptación frente al cambio climático. Estas reformas han sido consideradas fundamentales para preservar y expandir la energía verde en Paraguay, una prioridad para las autoridades del país.
A pesar de los retos que ha enfrentado la economía paraguaya, el FMI resaltó que las autoridades del país siguen comprometidas con el fortalecimiento de su estabilidad macroeconómica. En ese sentido, destacó que Paraguay ha mostrado un desempeño “sólido” bajo el marco del ICP, lo que se refleja en una serie de avances a nivel estructural. Además, el FMI subrayó que este enfoque ha permitido a Paraguay obtener una calificación crediticia soberana histórica de grado de inversión, algo que nunca antes había sucedido.
La calificadora de riesgo Moody’s otorgó a Paraguay el grado Baa3 en julio de este año, lo que marcó un hito significativo en la historia económica del país. Este logro, según el FMI, ha sido una recompensa por los esfuerzos continuos para mantener la estabilidad fiscal y macroeconómica. La medida también refleja la capacidad del gobierno paraguayo para gestionar su política monetaria, tal como lo demuestra la adecuada tasa de interés de 6% anual mantenida por el Banco Central.
El FMI también destacó las reformas propuestas por Paraguay para mejorar la eficiencia del gasto público y aumentar los ingresos fiscales. Estas medidas, junto con esfuerzos para reducir la corrupción y mejorar la gobernanza, son vistas como esenciales para lograr un crecimiento económico sostenible e inclusivo. El organismo internacional también señaló que la actividad económica en Paraguay sigue siendo dinámica, impulsada por el consumo y la expansión de sectores como servicios y manufactura.
Además, el desembolso de los 245 millones de dólares, disponible a través del SRS, forma parte de un mecanismo del FMI que ofrece financiamiento a largo plazo para los países que implementan reformas que fortalezcan la estabilidad de su balanza de pagos, enfrenten los riesgos del cambio climático y mejoren su preparación ante futuras pandemias.

Carlos Fernández Valdovinos, ministro de Economía y Finanzas de Paraguay, celebró los avances y expresó su optimismo ante las encuestas del Banco Central, que indican que el próximo año será mejor para la economía. Fernández destacó que el gobierno continuará trabajando para garantizar la estabilidad económica, reducir la inflación y destinar recursos a sectores sensibles, asegurando que la ciudadanía perciba los cambios positivos en su vida diaria.
El ministro también resaltó el logro histórico de obtener el grado de inversión, una meta largamente esperada por el país. Este reconocimiento, según Fernández, abre nuevas oportunidades para Paraguay al posicionarlo en una “liga A” a nivel internacional. “Este logro no es el final, sino el inicio de una nueva etapa”, dijo, refiriéndose al futuro prometedor que se abre para el país tras este hito.
Fernández también afirmó que el grado de inversión no solo mejora la imagen internacional de Paraguay, sino que facilitará la implementación de políticas públicas más eficaces y la atracción de inversiones, lo que podría tener un impacto directo en la calidad de vida de los paraguayos. Este paso marca un avance crucial en el proceso de desarrollo económico y sostenibilidad del país.
Con este respaldo del FMI, Paraguay se posiciona como un ejemplo de resiliencia económica, dispuesto a aprovechar su calificación crediticia para impulsar un crecimiento más inclusivo y sostenible en los próximos años.


