Paraguay arrancó con intensidad en Osaka, mostrando buen manejo del balón y orden táctico frente a un rival que buscaba sorprender con rapidez.
Miguel Almirón abrió el marcador a los 26 minutos del primer tiempo tras un gran desborde y definición precisa, poniendo en ventaja a la Albirroja.
La primera mitad mantuvo la superioridad paraguaya, aunque Japón logró igualar por un error de Roberto Jr. Fernández que facilitó el 1-1.
El equipo de Gustavo Alfaro mostró solidez defensiva y buen control de la pelota, aunque algunas desconcentraciones casi le cuestan el segundo gol japonés.
En el segundo tiempo, Paraguay volvió a adelantarse con Diego Gómez, quien aprovechó un rebote dentro del área y puso el 2-1 a favor del conjunto guaraní.
Los guaraníes mantuvieron la posesión y las llegadas, pero Japón no bajó los brazos y presionó con intensidad en los últimos minutos.
Nuevamente un error de Jr. Fernández permitió que los nipones igualaran 2-2, dejando un sabor amargo para la Albirroja que merecía más.
A pesar de los errores, el rendimiento paraguayo fue destacado: presión alta, distribución de juego efectiva y control de la pelota en gran parte del partido.
Alfaro destacó la actitud del equipo, remarcando que el resultado no refleja la superioridad mostrada sobre el campo, y que estos amistosos sirven para ajustes y pruebas tácticas.
La gira asiática continúa, y el cuerpo técnico espera corregir los errores defensivos antes del próximo amistoso, apuntando a consolidar la defensa y mantener ventaja en los resultados.


