Panamá y EE.UU refuerzan cooperación en seguridad del canal con nueva declaración conjunta

El Ministerio de Asuntos del Canal de Panamá y el secretario de Defensa de EE.UU. firmaron una declaración conjunta que reafirma la soberanía panameña sobre el Canal y establece un mecanismo de compensación por los servicios de seguridad brindados. La medida busca fortalecer la cooperación bilateral en seguridad sin comprometer la soberanía de Panamá.

Panamá y Estados Unidos, ambos países firmaron este miércoles una declaración conjunta en la que se reitera el respeto a la soberanía panameña sobre el Canal de Panamá. El acuerdo también establece la creación de un mecanismo para compensar los servicios de seguridad mediante el pago de peajes por parte de los buques de guerra y auxiliares de EE.UU.

El anuncio, realizado por la administración del Canal de Panamá, subraya que la declaración respeta los marcos legales existentes, incluidos los Tratados Torrijos-Carter de 1977, que estipulan la transferencia del Canal de Panamá a la soberanía panameña, y el Tratado de Neutralidad, vigente desde 1979. Esta medida refleja el compromiso mutuo de ambas naciones de fortalecer su cooperación en áreas críticas como la seguridad, la ingeniería y la ciberseguridad.

En el comunicado, se detalla que las negociaciones se centran en el desarrollo de un mecanismo que permita compensar los servicios de seguridad prestados a través de un sistema de peajes para buques militares, lo que será evaluado en conjunto con el Ministerio de Seguridad de Panamá. Según el gobierno panameño, este mecanismo no solo busca garantizar un modelo de costo neutral, sino también consolidar las relaciones de seguridad sin comprometer la soberanía nacional.

A pesar de los acuerdos alcanzados, la misiva no proporcionó detalles adicionales sobre el contenido exacto de la declaración conjunta, lo que ha generado algunas interrogantes sobre las futuras etapas del proceso. Lo que sí se destacó fue el énfasis en la cooperación existente con el Departamento de Defensa de los EE.UU., particularmente en lo que respecta a la ingeniería, la seguridad y las tecnologías de ciberseguridad.

La cooperación bilateral entre Panamá y EE.UU. se remonta a décadas atrás, desde que EE.UU. operó el Canal durante más de 80 años hasta su transferencia a Panamá en 1999. Sin embargo, las tensiones actuales han resurgido a raíz de los comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha manifestado preocupaciones sobre la influencia de China en la vía interoceánica. En particular, Trump ha señalado la presencia de un operador hongkonés en dos de los cinco puertos del Canal como una amenaza para los intereses estratégicos de EE.UU.

Ante estas tensiones, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, aseguró en una conferencia de prensa que el Canal de Panamá sigue siendo un “territorio clave” para la seguridad estadounidense y que el país está dispuesto a intensificar su cooperación con Panamá para asegurar su control, particularmente en el contexto de lo que él describió como la “influencia maligna de China”.

Hegseth también resaltó que el acuerdo de cooperación permitirá a los buques de guerra y auxiliares de EE.UU. transitar por el Canal de manera prioritaria y con mayor libertad. Además, la declaración conjunta incluye compromisos para incrementar los ejercicios conjuntos de entrenamiento y operaciones, así como la reactivación de bases militares estadounidenses en Panamá, como Fort Sherman y la Base Aérea Howard, que fueron desactivadas tras la firma de los Tratados Torrijos-Carter.

No obstante, el gobierno panameño, representado por el ministro de Seguridad, Frank Ábrego, dejó en claro que no se está cediendo soberanía sobre el Canal ni sobre sus áreas adyacentes. De hecho, Ábrego reafirmó que Panamá no aceptará bases militares extranjeras en su territorio, manteniendo el país libre de fuerzas militares extranjeras, tal como lo estipula la Constitución panameña y los acuerdos históricos.

Es importante recordar que Panamá, tras la invasión estadounidense en 1989, abolió su ejército en 1990, confiando la seguridad del país a las fuerzas policiales, incluidas las unidades especializadas en seguridad aeronaval y fronteriza. Esto hace que la cooperación con EE.UU. en materia de seguridad, a través de la capacitación de agentes y la donación de equipos, sea fundamental para la protección del país.

La firma de este acuerdo se produce en un contexto de creciente tensión internacional, donde las relaciones entre EE.UU. y China siguen siendo complicadas, y el Canal de Panamá, como punto clave de tránsito internacional, sigue siendo un tema de relevancia global. En este escenario, tanto Panamá como EE.UU. han mostrado un compromiso de trabajar juntos en el fortalecimiento de la seguridad regional y global, sin comprometer la soberanía del país centroamericano.

La declaración conjunta también se inscribe dentro de una estrategia más amplia de Panamá para mantener su independencia y asegurar su estabilidad económica y política en un mundo cada vez más multipolar y competitivo. Aunque la cooperación en materia de seguridad se mantiene activa, los retos internacionales continúan exigiendo una diplomacia equilibrada, en la que se logren consensos sin poner en riesgo los principios fundamentales de soberanía y no intervención.