Panamá descarta la instalación de bases militares de EE.UU en su territorio

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, negó las versiones sobre la instalación de bases militares de EE. UU. en su país, recordando la historia de lucha por la soberanía del Canal de Panamá.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó categóricamente las versiones que circulaban sobre el regreso de bases militares de Estados Unidos en su territorio. Durante su intervención, el mandatario panameño afirmó que “no habrá bases militares de ninguna potencia, sea Estados Unidos o de cualquier otra parte del mundo”.

Mulino, quien asumió el cargo tras una serie de tensiones diplomáticas en la región, recordó que su gobierno no puede “ir contra la historia”. En sus declaraciones, hizo referencia a la lucha histórica de Panamá para desmantelar las bases militares de Estados Unidos que existieron en su territorio a lo largo de gran parte del siglo XX. A partir de 1904, Panamá vivió bajo la influencia de Estados Unidos, cuyo control sobre la Zona del Canal fue una de las cuestiones más controvertidas del país hasta su resolución en 1999.

Las tensiones con Estados Unidos se agudizaron el pasado mes de diciembre, cuando el presidente Donald Trump mencionó que su país podría “recuperar” el Canal de Panamá. Trump, quien en su momento realizó duras declaraciones sobre el manejo del canal, insinuó que no descarta el uso de la fuerza para este fin. Además, denunció lo que calificó como una creciente injerencia de China en el control de esta importante vía interoceánica, acusación que el gobierno de Panamá ha desmentido categóricamente.

La situación generó una ola de especulaciones, y en las últimas semanas, comenzaron a circular versiones que indican que la Casa Blanca habría ordenado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos estudiar opciones para recuperar el control del Canal o incluso instalar bases en Panamá. En medio de este clima de incertidumbre, Mulino aclaró que el gobierno panameño no ha recibido “ninguna carta de ninguna índole” ni ninguna solicitud relacionada con este tipo de medidas.

Además, destacó que no había ninguna base en las informaciones que vinculaban a Panamá con la propuesta de un manejo conjunto del Canal entre Panamá y Estados Unidos. Mulino manifestó su desconcierto sobre las versiones que circulan, asegurando que “no sé de dónde sacan estas cosas”, y reiteró que su gobierno está comprometido con la soberanía del país.

Para entender el trasfondo de estas tensiones, es necesario recordar que las bases militares estadounidenses estuvieron presentes en Panamá hasta 1999, cuando el Tratado Torrijos-Carter devolvió la soberanía sobre el Canal a Panamá. La presencia militar estadounidense en la Zona del Canal fue un tema de controversia durante varias décadas, especialmente entre los panameños, quienes se opusieron al enclave militar y lucharon por el retorno completo de su soberanía.

El cierre gradual de las bases de EE. UU. en Panamá comenzó en 1994, y aunque algunas instalaciones fueron reconfiguradas para otros fines, como el combate al narcotráfico, Panamá rechazó firmemente cualquier tipo de propuesta que incluyera la presencia militar estadounidense en el país tras la entrega total del Canal.

El gobierno panameño también recordó el episodio de 1989, cuando Estados Unidos invadió el país bajo el pretexto de capturar al dictador Manuel Noriega, quien era acusado de tráfico de drogas. Este evento sigue siendo un tema de debate y polémica en la historia de las relaciones bilaterales entre Panamá y Estados Unidos. Sin embargo, el acuerdo que permitió la entrega del Canal a Panamá, además de la clausura de bases militares en el país, marcó un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países.

A pesar de las tensiones que surgieron en los últimos meses, Mulino dejó claro que las versiones que mencionan una posible reactivación de bases militares de Estados Unidos en Panamá no tienen fundamento. “No hay ninguna carta ni ninguna petición relacionada con semejante propósito”, enfatizó el presidente, dejando claro que su gobierno mantendrá firme su postura de respeto a la soberanía nacional.

Por otro lado, el gobierno de Panamá sigue comprometido con su rol como actor clave en el ámbito internacional y ha buscado fortalecer relaciones diplomáticas con otras naciones, sin ceder ante presiones externas que vulneren su autonomía.