Palmeiras se impuso ante River y toma ventaja en la serie

El equipo brasileño ganó a River en el primer tiempo, lo venció 1-2 en el Monumental y dio un gran paso hacia las semifinales de la Copa Libertadores.

. En el estadio Monumental repleto y con una atmósfera de ilusión copera, River Plate sufrió un duro golpe ante Palmeiras, que se llevó una victoria merecida por 1-2 en la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores.

El equipo brasileño impuso condiciones desde el inicio. Apenas iban cinco minutos cuando el paraguayo Gustavo Gómez, libre de marca, conectó un cabezazo letal dentro del área que se convirtió en el 0-1. Fue el primer golpe de una noche en la que el local mostró inseguridades defensivas notorias.

El gol de Palmeiras dejó tambaleando a River, que no encontró reacción durante buena parte del primer tiempo. El conjunto paulista jugó con soltura, controló el balón y mostró superioridad táctica ante un rival desordenado, especialmente en defensa.

Marcelo Gallardo apostó por un esquema 3-5-2 que no dio resultados. Las dudas se notaron en cada retroceso y el visitante lo aprovechó con eficacia. A los 41 minutos, una transición rápida terminó con un gol de gran factura de Vítor Roque, quien definió con categoría para el 0-2.

La superioridad de Palmeiras fue clara en la primera mitad. Presionó alto, neutralizó a los mediocampistas de River y obligó al local a jugar incómodo. Ni siquiera la localía o el aliento de su gente lograron empujar al equipo a equilibrar el trámite.

Para el segundo tiempo, River intentó cambiar el rumbo con cinco modificaciones. Ingresaron figuras como Juan Fernando Quintero y Miguel Borja, además del defensor Lucas Martínez Quarta, en busca de reacción y fútbol.

Los cambios le dieron otra energía al conjunto de Núñez, que mostró más iniciativa y actitud. Aunque sin claridad total, River empujó con más intensidad y comenzó a acercarse al arco brasileño, mientras Palmeiras se replegaba esperando el contragolpe.

El premio llegó demasiado tarde. A los 89 minutos, Lucas Martínez Quarta, con un remate potente desde afuera del área, descontó y dejó la serie abierta. Un gol que sirvió más para la estadística y el ánimo que para cambiar el destino del encuentro.

Palmeiras, en cambio, supo administrar la ventaja con inteligencia y experiencia. Cedió terreno, pero jamás perdió el control emocional del juego. El equipo de Abel Ferreira volvió a confirmar por qué es uno de los favoritos para alzarse con el título continental.

River, en tanto, deberá mejorar mucho para soñar con revertir la serie en Brasil. La jerarquía individual no fue suficiente para tapar las fallas estructurales, sobre todo en la primera mitad, donde fue ampliamente superado.

El partido de vuelta se jugará la próxima semana en São Paulo. River deberá buscar una hazaña ante un rival que luce sólido, con oficio y contundencia. Una remontada no es imposible, pero sí altamente exigente.

Palmeiras, con esta victoria en Buenos Aires, dio un paso gigante hacia las semifinales y dejó en claro que, cuando se encienden las luces de la Copa, es uno de los que sabe cómo brillar.