El futbolista francés Ousmane Dembélé fue coronado este lunes como el mejor jugador del mundo al quedarse con el Balón de Oro 2025, galardón otorgado por la prestigiosa revista France Football y la UEFA. El anuncio se realizó en una gala de alto nivel en el Teatro Chatelet de París, donde el extremo del Paris Saint-Germain se impuso a dos jóvenes promesas: Lamine Yamal y Vitinha.
Dembélé, de 28 años, vive el mejor momento de su carrera. Su impacto decisivo en la temporada 2024/25 fue clave para que el PSG lograra una cuádruple corona histórica: la Ligue 1, la Copa de Francia, la Champions League y la Supercopa de Europa.
Con este triunfo, Dembélé sucede a Rodri Hernández, mediocampista español del Manchester City, como el nuevo dueño del galardón más codiciado del fútbol mundial. El exjugador del FC Barcelona demuestra así que ha dejado atrás los años de lesiones e irregularidades, consolidándose como una de las grandes figuras del fútbol europeo.
En la votación final, superó por un estrecho margen a Lamine Yamal, el joven prodigio del FC Barcelona, quien a sus 18 años ya es una realidad en la élite del fútbol mundial. En tercer lugar quedó Vitinha, también compañero de Dembélé en el PSG, consolidando el dominio del club parisino en esta edición del premio.
El cuarto lugar fue para Mohamed Salah, delantero del Liverpool y referente de Egipto, mientras que Raphinha, del Barcelona, cerró el top cinco. La diversidad de nacionalidades y estilos refleja el alto nivel de competitividad internacional en el fútbol actual.
Dembélé se convierte en el sexto futbolista francés en alzar el Balón de Oro, sumándose a leyendas como Raymond Kopa (1958), Michel Platini (1983, 1984, 1985), Jean-Pierre Papin (1991), Zinedine Zidane (1998) y Karim Benzema (2022). Este reconocimiento no solo enaltece su carrera, sino que también refuerza la tradición francesa de excelencia futbolística.

Durante la gala, el jugador nacido en Vernon dedicó el premio a su familia, al PSG y a todos los que “creyeron en él incluso en los momentos más difíciles”. “Esto no es solo un logro personal, es la prueba de que nunca hay que rendirse”, expresó emocionado.
Desde su salida del Barcelona, Dembélé evolucionó notablemente bajo el sistema del PSG, convirtiéndose en un jugador más maduro, constante y letal en el uno contra uno. Su rendimiento en la Champions fue particularmente decisivo, con goles y asistencias clave en cuartos, semis y final.
La votación se basó en criterios como el rendimiento individual, los títulos obtenidos, la deportividad y el impacto general en los resultados de su equipo. En todos estos aspectos, el extremo francés fue consistente, brillante y desequilibrante.
A pesar de las críticas que lo acompañaron durante años, Dembélé ha respondido en el campo y ha conseguido lo que pocos: transformar su talento en gloria. Su Balón de Oro representa un triunfo del esfuerzo sostenido y una nueva página dorada para el fútbol francés.
El PSG, por su parte, celebra un año inolvidable, con dos jugadores en el podio y su primer Balón de Oro desde que Messi lo ganara en 2021. Este éxito podría marcar el inicio de una nueva era en el club, que por fin ha logrado alcanzar el trono europeo.


