La lucha contra el narcotráfico en el Pacífico ecuatoriano tuvo un nuevo episodio con la incautación de 2,9 toneladas de cocaína cerca del archipiélago de Galápagos, según informó la Policía Nacional de Ecuador este martes.
La droga fue localizada a 175 millas náuticas al noreste de la isla San Cristóbal, una de las más pobladas del archipiélago y capital provincial. El hallazgo se produjo durante una operación conjunta entre la Armada del Ecuador y la Policía.
En el operativo, los uniformados abordaron un buque que se desplazaba por la zona y encontraron 71 bultos que contenían sustancias sujetas a fiscalización. Posteriormente, se detuvo a 22 personas vinculadas con el cargamento, entre ellas un ciudadano venezolano y otro mexicano.
La Policía explicó que la droga incautada iba destinada a mercados ilegales en México y Estados Unidos, y que esta incautación representa una pérdida aproximada de seis millones de dólares para las organizaciones delictivas implicadas.

La Fiscalía abrió una investigación y confirmó que la droga era transportada en un buque atunero. La embarcación fue interceptada con apoyo de un avión de patrullaje naval y una lancha guardacostas.
Las autoridades recalcaron que el uso de embarcaciones pesqueras es una estrategia recurrente del crimen organizado para encubrir actividades ilícitas. Este patrón ha sido observado en varias operaciones anteriores.

En lo que va del año, Ecuador ha incrementado sus acciones contra el narcotráfico, especialmente en zonas estratégicas como la región costera y las aguas del Pacífico. El Gobierno ha calificado a los grupos delictivos como organizaciones terroristas.
A principios de marzo, ya se había decomisado más de una tonelada de cocaína en un operativo similar, también cerca de San Cristóbal. Las islas, aunque no presentan presencia sostenida de bandas, siguen siendo una ruta clave para el tráfico de sustancias.
El patrullaje en aguas ecuatorianas ha aumentado en colaboración con Estados Unidos. Desde 2023, ambos países mantienen acuerdos de cooperación para combatir delitos en el ámbito marítimo.
Estos acuerdos, vigentes desde fines de 2024, permiten la participación de buques y aeronaves estadounidenses en operativos conjuntos, bajo el marco de la lucha contra el narcotráfico y otros delitos transnacionales.
Según informó el Gobierno ecuatoriano, las aguas de Galápagos han sido utilizadas para actividades criminales esporádicas, aunque no existen indicios de una base permanente de grupos criminales en el archipiélago.


