Nueva Ley de Adopción en Chile: un cambio histórico que prioriza los derechos de la niñez

El presidente Gabriel Boric afirmó este jueves la nueva Ley de Adopción, una normativa largamente esperada que sustituye un sistema vigente por más de 26 años. El cambio legal, fruto de más de una década de discusión en el Congreso, busca poner al centro el interés superior de niños, niñas y adolescentes. Durante el acto, […]

El presidente Gabriel Boric afirmó este jueves la nueva Ley de Adopción, una normativa largamente esperada que sustituye un sistema vigente por más de 26 años. El cambio legal, fruto de más de una década de discusión en el Congreso, busca poner al centro el interés superior de niños, niñas y adolescentes.

Durante el acto, el mandatario expresó su satisfacción por este avance, calificando el momento como una “tremenda alegría”. Boric también compartió una experiencia personal ligada al sistema de familias de acogida, subrayando la urgencia de modernizar la legislación para proteger efectivamente a la infancia vulnerable.

Uno de los puntos más transformadores de la ley es la eliminación de la prelación por estado civil, que históricamente otorgaba preferencia a matrimonios heterosexuales. Con la nueva normativa, personas solteras, viudas o en uniones civiles podrán postular a la adopción en igualdad de condiciones, priorizando el bienestar del menor y su compatibilidad con la familia postulante.

El cambio no solo promueve la equidad en el proceso de adopción, sino que también simplifica los trámites judiciales, que hasta ahora podían tardar más de cinco años. A partir de su implementación, los tribunales tendrán un plazo de entre 12 y 18 meses para determinar si procede una adopción o si existe posibilidad de revinculación con la familia de origen.

Otra novedad importante es el reconocimiento del rol de las familias de acogida. La ley permite que quienes hayan cuidado de un menor por más de 18 meses puedan postular como adoptantes, considerando los vínculos afectivos ya establecidos y el daño que podría generar una nueva separación.

Además, la legislación garantiza el derecho de niños y niñas a ser escuchados, conocer su origen y mantener vínculos postadoptivos cuando ello sea posible y beneficioso para su desarrollo emocional. Esto representa un giro importante en la forma en que el Estado entiende a la infancia: no como objetos de protección, sino como sujetos plenos de derechos.

El diputado Jorge Guzmán (Evópoli) celebró la aprobación de la ley, destacando que “hoy ponemos a los niños primero en la fila”. El parlamentario subrayó que la nueva normativa no solo reduce la burocracia, sino que da nuevas oportunidades para que los menores crezcan en entornos de amor y protección.

Por su parte, la ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, señaló que la nueva Ley de Adopción está en sintonía con la Ley de Garantías de la Niñez, fortaleciendo la protección integral. “Cuando comenzó este debate, ni siquiera existía el derecho de los niños a ser oídos o contar con representación legal propia. Hoy sí, y eso se aplica en cada fase del proceso”, dijo.

Toro también enfatizó que la ley traslada el foco desde las condiciones de quienes desean adoptar hacia las necesidades reales de los niños y niñas, priorizando siempre su bienestar emocional y social. “El punto no es quién quiere adoptar, sino qué es lo mejor para cada niño o niña”, puntualizó.

En términos operativos, el sistema también se beneficiará de procedimientos más ágiles y uniformes, con menos etapas judiciales y mayor claridad institucional para las familias interesadas en adoptar. Se espera que estas modificaciones reduzcan los tiempos de espera y aumenten las posibilidades de integración para cientos de menores actualmente en residencias.