El gobierno de México decidió cancelar el plan que adelantaba más de un mes el cierre del ciclo escolar 2025-2026 por el Mundial de fútbol y las altas temperaturas, luego de una fuerte reacción de padres, docentes y organizaciones civiles.
Inicialmente, las autoridades habían propuesto que las clases terminaran el 5 de junio para aliviar el tráfico en las ciudades sede del Mundial 2026 y proteger a los estudiantes de la ola de calor prevista para junio y julio.
Sin embargo, tras las críticas, el calendario fue modificado nuevamente y las clases finalizarán el 15 de julio, como estaba previsto originalmente.
México será uno de los países anfitriones de la Copa del Mundo junto con Estados Unidos y Canadá, torneo que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026.
La polémica comenzó después de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, confirmara que el recorte del calendario escolar buscaba facilitar la logística del Mundial y enfrentar las temperaturas extremas.
La medida generó molestia entre miles de familias, que cuestionaron la interrupción de las clases y advirtieron sobre problemas para organizar el cuidado de los niños durante varias semanas extra de vacaciones.
“No hay todavía un calendario definido, pues es importante que los niños también no pierdan clases”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum tras el rechazo social.
Sindicatos docentes y organizaciones civiles calificaron la propuesta como “indignante” y acusaron al gobierno de priorizar intereses turísticos y económicos por encima de la educación pública.
Las críticas también apuntaron a los problemas estructurales de las ciudades sede del Mundial, como el colapso vehicular y las deficiencias en el transporte público.
Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey serán las principales sedes mexicanas del torneo y esperan recibir millones de visitantes durante la competencia.
El gobierno mexicano calcula que el Mundial 2026 atraerá alrededor de cinco millones de turistas internacionales, lo que representaría un fuerte aumento del flujo turístico en el país.
Aunque las autoridades justificaron inicialmente la decisión por las altas temperaturas, especialistas recordaron que las olas de calor más intensas suelen ocurrir entre abril y mayo, mientras que las lluvias comienzan a mediados de junio.


