En Brasil se firmó este martes un tratado de libre comercio entre Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) y los países de la EFTA (Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein), tras ocho años de diálogo.
Representantes de ambos bloques destacaron el momento como histórico, señalando su compromiso con el multilateralismo y el comercio abierto en un contexto global de crecientes barreras comerciales.
El tratado llega con cifras impresionantes: cubrirá un área de mercado de cerca de 300 millones de personas y un Producto Interno Bruto conjunto superior a los 4,3 billones de dólares.
Además, más del 97 % de las exportaciones de ambos bloques estarán beneficiadas con mejoras de acceso comercial, lo que podría traducirse en crecimiento para empresas y consumidores.
Entre los compromisos firmados, la EFTA eliminará el 100 % de los aranceles de importación para productos industriales y pesqueros del Mercosur una vez que el acuerdo entre en vigor.
Por su parte, los países suramericanos del Mercosur dispondrán de hasta quince años para reducir gradualmente los aranceles industriales de los nuevos socios europeos.
El pacto también contempla preferencias arancelarias inmediatas o liberalización total para productos agrícolas clave como café, carnes de vacuno, ave, cerdo, etanol y vino.
Las disciplinas incluidas son amplias: bienes, servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras públicas, competencia, reglas de origen, defensa comercial y medidas sanitarias y fitosanitarias. También habrá capítulo de comercio sostenible.
Sin embargo, el tratado no entra en vigencia de inmediato: su implementación depende de la aprobación parlamentaria en todos los países firmantes, lo cual podría extenderse hasta finales de 2026 o incluso más.
La ratificación será progresiva: el acuerdo empezará a operar bilateralmente entre cada estado de Mercosur y cada país de la EFTA conforme cada nación apruebe el tratado.
En el comercio del año 2024, Mercosur exportó bienes por US$3.373 millones y importó US$3.824 millones desde países EFTA, siendo Suiza el socio más relevante.


