La líder opositora venezolana María Corina Machado volvió a lanzar duras advertencias sobre la situación interna en Venezuela, afirmando que el país “ya ha sido invadido” por grupos y agentes extranjeros que actúan en coordinación con el gobierno de Nicolás Maduro.
Durante una conferencia conjunta en Oslo con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, Machado sostuvo que en territorio venezolano operan libremente actores rusos, iraníes, organizaciones terroristas y carteles criminales, cuya presencia, según dijo, se ve facilitada por el propio Estado.
La opositora, que recientemente recibió el Premio Nobel de la Paz, insistió en que estos grupos fortalecen “una maquinaria de control y represión” que mantiene al país bajo un sistema de vigilancia política y persecución que, a su criterio, no podría sostenerse sin respaldo financiero internacional.
Por ello, Machado pidió a la comunidad global intervenir en la esfera económica, exhortando a detener la circulación de recursos que —según denunció— mantienen en pie las estructuras del régimen venezolano y sus aliados.
“Es fundamental cortar las fuentes de financiamiento que permiten que estos aparatos operen. Solo así se podrá frenar la represión y abrir paso a un proceso real de transición”, expresó durante la rueda de prensa.
A pesar del diagnóstico crítico que ofreció sobre la situación venezolana, la dirigente opositora también manifestó un mensaje de esperanza, asegurando que cree firmemente en la posibilidad de que el país recupere su libertad política y social.
“Tengo mucha confianza en que Venezuela será libre”, señaló, al tiempo que expresó su deseo de ver regresar a quienes se vieron obligados a emigrar debido a la crisis política, económica y humanitaria.
Machado aprovechó la ocasión para agradecer a las personas que la ayudaron a salir de la clandestinidad, una etapa que calificó como “una experiencia extraordinaria” pero también extremadamente riesgosa.
Contó que su salida del país fue posible gracias al apoyo silencioso de hombres y mujeres que —según relató— pusieron en peligro su propia seguridad para facilitar su desplazamiento hasta Noruega.
“Algún día podré narrar la historia completa; ahora no puedo hacerlo para no exponerlos”, afirmó, subrayando que su llegada a Oslo representa, además, un acto simbólico frente a la comunidad internacional.
Desde la capital noruega, Machado enfatizó que su misión central es visibilizar la situación venezolana y explicar por qué, a su juicio, tiene relevancia global, especialmente para países europeos.
Finalmente, destacó que su presencia en Oslo busca recordar que Venezuela sigue inmersa en un conflicto político profundo y que la comunidad internacional juega un papel clave para acompañar la búsqueda de una salida democrática. “Es importante que el mundo entienda lo que está en juego”, concluyó.


