Traslado bajo máxima vigilancia: “Neneco” Acosta es llevado a un sanatorio en Asunción para nuevos estudios médicos

El exintendente de Ypejhú, condenado por el asesinato del periodista Pablo Medina y su asistente, fue derivado desde el Hospital Nacional de Itauguá al Sanatorio Italiano en medio de un fuerte operativo policial, tras una semana de internación por un aneurisma.

Bajo un estricto dispositivo de seguridad, Vilmar “Neneco” Acosta Marques fue trasladado este jueves desde el Hospital Nacional de Itauguá hasta el Sanatorio Italiano de Asunción, donde deberá someterse a exámenes médicos complementarios tras sufrir un aneurisma durante su reclusión.

Acosta, exintendente de Ypejhú y condenado como autor intelectual del asesinato del periodista Pablo Medina y su asistente Antonia Almada en 2014, había permanecido internado por más de una semana luego de la emergencia neurológica que sufrió en la Penitenciaría de Tacumbú.

El operativo incluyó la presencia de agentes penitenciarios que escoltaron al recluso durante su ingreso al centro médico, además de un despliegue de efectivos de la Comisaría 6ª de Asunción en los alrededores del sanatorio.

El jefe de dicha dependencia, comisario Sabino López, indicó a ABC Color que la misión policial consiste en “garantizar que el interno permanezca bajo resguardo”, destacando que la vigilancia se mantendrá de manera permanente mientras Acosta se encuentre fuera del penal.

Según López, hasta el momento no existe un informe oficial sobre el tiempo que podría durar la estadía del condenado en el Sanatorio Italiano, por tratarse de estudios médicos cuya duración depende de la evolución del paciente.

El pasado 3 de diciembre, Acosta Marques fue derivado de urgencia al Hospital Nacional de Itauguá tras descompensarse en Tacumbú, donde purga una pena de 39 años de prisión impuesta por la Justicia paraguaya en relación al crimen de Medina y Almada.

Su internación generó desde entonces un operativo de seguridad reforzado, con guardia armada las 24 horas y controles adicionales destinados a evitar cualquier intento de fuga o incidente durante su tratamiento.

La condena contra Acosta fue dictada en diciembre de 2017, tres años después del ataque en el que sicarios emboscaron y asesinaron al periodista y a su asistente cuando transitaban por un camino rural en Villa Ygatimí, departamento de Canindeyú.

Medina, corresponsal de ABC Color en Curuguaty, había publicado investigaciones que señalaban presuntos vínculos de Acosta Marques con redes de narcotráfico que operaban en la zona fronteriza con Brasil.

Estas publicaciones, según alegó la Fiscalía durante el juicio, motivaron las amenazas y posteriormente la planificación del atentado que terminó con la vida del comunicador y de Almada.

El caso generó un fuerte impacto nacional e internacional, convirtiéndose en uno de los episodios más emblemáticos de violencia contra periodistas en Paraguay y evidenciando los riesgos asociados a denunciar actividades criminales en regiones dominadas por estructuras ilícitas.

Con los nuevos estudios médicos a realizarse en Asunción, las autoridades deberán evaluar su estado de salud y determinar cuándo Acosta podrá regresar a la penitenciaría, donde seguirá cumpliendo su condena mientras continúa bajo estricta vigilancia.