Marco Rubio señala al sector energético como eje de la política exterior de EE.UU. y destaca el potencial de Paraguay

Durante una audiencia en el Senado, el senador republicano Marco Rubio advirtió que el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial impulsará una demanda energética sin precedentes, transformando al sector en un eje central de la política exterior de EE.UU. por los próximos cien años. Países como Paraguay, con excedentes hidroeléctricos, podrían convertirse en actores clave en esta nueva dinámica.

En una audiencia ante el Senado estadounidense, Marco Rubio subrayó que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) está marcando una nueva era en la política exterior de Estados Unidos, donde el suministro energético jugará un papel central durante el próximo siglo.

El senador advirtió que las innovaciones impulsadas por la IA requerirán un volumen de energía que hoy el mundo no está en condiciones de producir. “Simplemente, no generamos suficiente energía para sostener lo que se viene”, alertó Rubio, dejando en claro que la transición tecnológica será también una crisis energética.

En este nuevo escenario, Rubio destacó que los países con capacidad para generar energía de forma abundante y rentable estarán en una posición privilegiada para liderar en el ámbito de la IA, lo que redefine el mapa de poder global.

“Los que puedan suministrar energía serán líderes en inteligencia artificial”, remarcó, advirtiendo también que esto dejará en desventaja a los Estados que no logren adaptarse, presionados por la escasez de recursos y la competencia por suministros.

El senador hizo un llamado a que Estados Unidos se involucre de manera más activa en la política energética global, no solo como productor, sino como socio estratégico de países con potencial energético. A su juicio, esto garantiza acceso privilegiado a recursos clave y fortalecería la influencia global de Washington.

Ambos países alcanzaron un acuerdo que estableció en 19,28 dólares por kilovatio al mes la tarifa de la energía eléctrica. Foto: (Infobae)

En ese marco, Rubio mencionó a Paraguay como ejemplo de país con oportunidades estratégicas claras. Citó el caso de la represa Itaipú, compartida con Brasil, que actualmente genera excedentes de energía que el país busca redirigir tras la expiración de un acuerdo de largo plazo con su vecino.

“Paraguay no puede guardar esa energía en un tanque y exportarla. Necesita encontrar socios que puedan aprovecharla en el lugar”, explicó Rubio, y sugirió que un emprendimiento tecnológico como un centro de datos o servidores de IA podría ser la solución.

Según el senador, esta situación podría replicarse en otros países con potencial energético desaprovechado, convirtiéndolos en polos tecnológicos si logran asociarse estratégicamente con actores globales del sector.

Durante su intervención, Rubio presentó además la propuesta presupuestaria del Departamento de Estado para 2026, haciendo énfasis en la necesidad de destinar recursos a alianzas energéticas que acompañen el auge de la IA.

El legislador reiteró que el crecimiento de esta tecnología no solo modificará industrias y empleos, sino que configurar alianzas, inversiones y prioridades diplomáticas en torno al acceso a la energía.

En este contexto, Rubio insistió en que Estados Unidos debe actuar con visión de futuro, invirtiendo y estableciendo relaciones con países que puedan asegurarle una posición sólida en la carrera por la inteligencia artificial.

Finalmente, planteó que el liderazgo global en IA no dependerá solo de innovación o talento, sino también de quién pueda sostener esa innovación con energía suficiente, fiable y sostenible. “La IA será un campo de batalla estratégico. Y la energía, su combustible esencial”, concluyó.