Lula da Silva reúne a su gabinete para definir la estrategia frente a los aranceles de EE.UU

El presidente Lula da Silva encabezó una extensa reunión con ministros clave para coordinar una respuesta ante los nuevos aranceles impuestos por Washington. El gobierno busca defender su economía sin romper canales diplomáticos.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lideró este domingo una intensa jornada de trabajo con miembros de su gabinete, representantes del Banco Central y autoridades legislativas para diseñar una estrategia frente a los nuevos aranceles anunciados por Estados Unidos.

La cumbre, que se prolongó por más de cuatro horas, tuvo lugar en el Palacio de la Alvorada, residencia oficial del mandatario en Brasilia, y evidenció la preocupación del Ejecutivo brasileño ante las medidas unilaterales adoptadas por la Casa Blanca.

Las tarifas impuestas por el gobierno de Estados Unidos fueron justificadas bajo el argumento de una “emergencia nacional”, aunque su trasfondo político parece vinculado al juicio que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro por presunto intento de golpe de Estado.

Lula reunió a figuras clave del gobierno, como los ministros Fernando Haddad (Hacienda), Carlos Fávaro (Agricultura), Gleisi Hoffmann (Relaciones Institucionales) y Geraldo Alckmin (vicepresidente y titular de Industria y Comercio), además de altos funcionarios del Banco Central y Cancillería.

Según el medio brasileño UOL, el principal objetivo fue avanzar en la redacción de un decreto que establecerá un mecanismo de reciprocidad arancelaria. El texto sentará las bases técnicas y jurídicas para responder a las medidas de EE.UU. y guiará futuras negociaciones bilaterales.

Además de diseñar una respuesta inmediata, el Ejecutivo analiza alternativas para diversificar mercados de exportación, poniendo especial énfasis en productos estratégicos como la carne, el café y el petróleo. En esa línea, se recordó que en marzo Lula ya había encabezado una misión comercial a Japón y Vietnam con el objetivo de ampliar el alcance global de las exportaciones brasileñas.

“No se trata solo de defendernos, sino de abrir nuevos espacios para nuestros productos”, declaró a UOL una fuente del entorno presidencial, reflejando la mirada de mediano plazo del gobierno.

En declaraciones anteriores al encuentro, el vicepresidente Alckmin rechazó abiertamente los nuevos aranceles estadounidenses, considerándolos injustificados y perjudiciales tanto para Brasil como para el propio consumidor estadounidense.

El funcionario también planteó la posibilidad de acudir a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para impugnar las medidas, una alternativa que Lula ya había mencionado en días previos.

Mientras tanto, desde EE.UU., el asesor económico Kevin Hassett dejó entrever que las tensiones están influenciadas por el caso judicial de Bolsonaro, señalando que “la frustración del presidente con Brasil” ha influido en el tono de las medidas comerciales.

Por su parte, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luís Roberto Barroso, publicó una carta defendiendo el debido proceso judicial en curso contra el exmandatario, subrayando que se trata de un ejercicio legítimo de justicia, sin persecuciones políticas.