El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se encuentra en una visita oficial en Japón y aprovechó su intervención en un foro económico celebrado en Tokio para hacer un llamado a la integración económica entre el Mercosur y Japón. Según Lula, la firma de un acuerdo de asociación económica entre ambas regiones es crucial en un contexto global marcado por la creciente incertidumbre y el auge del proteccionismo.
“En un mundo cada vez más complejo, es esencial que los socios históricos se unan para enfrentar las incertidumbres e inestabilidades de la economía global”, afirmó Lula, destacando la necesidad de avanzar hacia la firma de un acuerdo de asociación económica. El bloque Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, podría beneficiarse considerablemente de una mayor integración con Japón, según el mandatario brasileño.
Lula subrayó que el futuro de las relaciones bilaterales depende de un aumento en las inversiones mutuas, y destacó la buena marcha de la economía brasileña, que ha experimentado un crecimiento superior al 3% en los últimos dos años. Frente a esta perspectiva, Lula enfatizó que los países del Mercosur tienen mucho más que ganar al trabajar juntos en lugar de recurrir a prácticas proteccionistas, que sólo limitan las oportunidades de crecimiento económico.
Sin embargo, las palabras de Lula no fueron totalmente compartidas por el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba. Aunque Ishiba mostró interés en avanzar en un acuerdo comercial entre Japón y el Mercosur, se mostró más cauto en cuanto a los plazos y la naturaleza del acuerdo. “Me han trasladado una petición de la comunidad empresarial de Japón y Brasil para un pronto acuerdo comercial, pero quiero escuchar todas las opiniones al respecto”, comentó Ishiba en el foro.
A pesar del interés tanto de Brasil como de Japón y otros países del Mercosur en avanzar en un acuerdo comercial, existen resistencias dentro del gobierno japonés. El principal desafío radica en la protección de la agricultura y ganadería niponas, sectores considerados vulnerables a las importaciones de productos de países del Mercosur, especialmente en la carne bovina. Japón, al ser el tercer mayor comprador mundial de carne, tiene temores de que la entrada masiva de productos del Mercosur afecte a sus propios productores.

Por este motivo, se espera que la delegación brasileña aproveche esta visita para tratar de lograr un avance en una cuestión más específica: la exportación de carne bovina brasileña al mercado japonés. Actualmente, Japón mantiene restricciones sobre la carne bovina proveniente de Brasil, por lo que se espera que el gobierno brasileño logre convencer a Japón de enviar una misión técnica de autoridades sanitarias para inspeccionar las condiciones de producción en Brasil.
El comercio entre Japón y Brasil ya es significativo. El país asiático fue el tercer mayor socio comercial de Brasil en Asia durante el último año, con un intercambio comercial que alcanzó los 11.000 millones de dólares, y un superávit brasileño de 148 millones de dólares. Esto refleja el potencial que existe para fortalecer aún más los lazos económicos entre ambos países.
Esta visita de Lula a Japón se produce en un momento clave, ya que Brasil busca diversificar sus mercados de exportación en medio de la incertidumbre generada por la guerra comercial y las políticas arancelarias impuestas por Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Además, Brasil está buscando alternativas para reducir su dependencia de China, el principal destino de sus exportaciones, debido a los riesgos inherentes a su relación con el gigante asiático.
A pesar de las tensiones sobre el acuerdo comercial más amplio, Lula y el primer ministro japonés se comprometieron a seguir trabajando en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales. En la cumbre que se celebrará entre ambos en el Palacio de Akasaka, en Tokio, se espera que los dos líderes acuerden un “plan de acción” para potenciar la cooperación en áreas clave como la seguridad y las inversiones.
Lula, quien viajó a Japón acompañado de una amplia comitiva que incluye a once ministros y altos funcionarios del gobierno brasileño, concluyó su visita oficial a Japón el jueves para continuar su gira en Vietnam. Durante su estadía, también participará en reuniones con líderes empresariales y diplomáticos japoneses, con el objetivo de seguir profundizando las relaciones comerciales y políticas entre Brasil y Japón.


