El próximo sábado 26 de abril, la Plaza de San Pedro será testigo de una despedida histórica. El funeral del papa Francisco, quien falleció el lunes a los 88 años a causa de un ictus cerebral, reunirá a figuras internacionales de todo el mundo, incluidos jefes de Estado y autoridades europeas. La ceremonia, que se celebrará en Roma, será un acto trascendental que marcará un punto de inflexión en la historia reciente del Vaticano.
Desde el lunes, las banderas ondean a media asta en señal de luto, y la expectativa de una ceremonia sin igual en el Vaticano se incrementa con la confirmación de las primeras delegaciones internacionales que participarán en el evento. Entre ellas, destacan las presidentas de las principales instituciones europeas, Ursula von der Leyen y Roberta Metsola, quienes ya han confirmado su asistencia al funeral.

Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, expresó su profundo respeto hacia el papa Francisco, destacando su “humildad y amor puro por los menos afortunados”. Asimismo, Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, lo recordó como “el papa del pueblo” y subrayó su inconfundible sonrisa que conquistó a millones de personas alrededor del mundo.
Por su parte, la presidenta de Suiza, Karin Keller-Sutter, también viajará a Roma para rendir homenaje al pontífice. Recordó al papa como “un gran líder espiritual y defensor de la paz” y destacó su calidez humana más allá del ámbito religioso, especialmente por su visita a Suiza en 2018. En ese viaje, Francisco buscó acercarse a comunidades cristianas no católicas, un gesto que la mandataria suiza no olvidó.
El presidente interino de Rumanía, Ilie Bolojan, representará a su país en las exequias. La presencia de Bolojan simboliza el reconocimiento global al papa Francisco, una figura influyente en la política internacional. En un contexto internacional complejo, la partida del pontífice deja un vacío en la diplomacia religiosa y global.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, también ha confirmado su participación en el funeral. Zelensky expresó su pesar por la pérdida y agradeció al papa por sus constantes plegarias por la paz en Ucrania, subrayando el apoyo del pontífice a los ucranianos durante la invasión rusa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también viajará a Roma para participar en el funeral. A pesar de las diferencias que marcaron su relación con el papa durante su mandato, Trump recordó al pontífice como “un buen hombre” y “una gran persona”. Trump, quien también decretó que las banderas estadounidenses ondeen a media asta, hará acto de presencia junto a su esposa Melania.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, también ha confirmado su participación, asegurando que asistirá como corresponde a una figura de la magnitud de Francisco. Al igual que los líderes de otros países, Macron recordó al papa por su incansable trabajo en favor de los más necesitados y su mensaje de misericordia global.
Argentina, el país natal del papa, estará representada por su presidente, Javier Milei, quien también ha confirmado su presencia. En una señal de gran simbolismo, Milei, recién llegado al poder, rendirá homenaje a la figura del papa que marcó una era en la Iglesia Católica. Junto a él, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, representará al gobierno italiano en una ceremonia que trasciende las fronteras religiosas.

Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, encabezarán la delegación oficial española en Roma, recordando al papa por su cercanía a los más humildes. Además, los monarcas se acercaron este martes a la Nunciatura Apostólica en Madrid para firmar el libro de condolencias.

En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer ha confirmado su asistencia, destacando el “valiente liderazgo” de Francisco. El príncipe William representará al rey Carlos III en el funeral, mientras que otros miembros de la realeza europea también han hecho saber su intención de asistir.
Desde Portugal, se ha confirmado la presencia de su presidente, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, Luís Montenegro, quienes viajarán tras los actos conmemorativos del 25 de abril, día de la Revolución de los Claveles. En Polonia, un país históricamente ligado al catolicismo, el presidente Andrzej Duda y su esposa también estarán presentes.
En cuanto a los países bálticos, los presidentes de Lituania y Letonia, Gitanas Nauseda y Edgars Rinkēvičs, han confirmado su asistencia. Mientras tanto, el presidente de Hungría, Tamás Sulyok, expresó que viajará a Roma como “mensajero de esperanza y paz”.

En Bélgica, los reyes Felipe y Matilde también han confirmado su presencia, describiendo al papa como “un gran hombre, cercano a los más humildes”. Asimismo, las autoridades belgas como los primeros ministros de Bélgica y Luxemburgo, Bart De Wever y Luc Frieden, asistirán a la ceremonia.
La Casa Gran Ducal de Luxemburgo también ha confirmado la presencia del Gran Duque Enrique y su esposa, María Teresa. Ambos destacaron la compasión y el compromiso del papa hacia los más vulnerables y recordaron su legado como guía espiritual para el mundo.

Desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva confirmó que viajará acompañado de su esposa, Rosângela “Janja” da Silva, y una comitiva oficial, aunque la composición aún no se ha divulgado. Lula destacó el papel del papa como defensor de los pobres y los excluidos, recordando su mensaje de solidaridad global.
En cambio, el presidente ruso Vladimir Putin no asistirá al funeral. Su portavoz, Dmitry Peskov, informó que el mandatario no tiene planes de viajar a Roma, debido a restricciones impuestas por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra.


