La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó este lunes la muerte de seis periodistas palestinos en Gaza, tras un ataque atribuido a las fuerzas israelíes. El hecho se produjo el domingo por la noche y ha vuelto a poner bajo escrutinio la actuación del Ejército en el marco de su ofensiva sobre el enclave palestino.
Entre los fallecidos se encontraba Anas al Sharif, uno de los reporteros más conocidos de la región, según confirmaron medios locales. El grupo de periodistas se encontraba dentro de una tienda de campaña utilizada como puesto de trabajo en la Franja cuando fueron alcanzados por el bombardeo.
Con este nuevo incidente, la cifra total de trabajadores de prensa palestinos muertos desde el inicio del conflicto en Gaza hace 22 meses asciende a 242, de acuerdo con los datos difundidos por organismos internacionales. La ONU considera estas muertes una violación grave del derecho internacional humanitario.

“El asesinato de periodistas que no participan en las hostilidades representa una transgresión directa a las normas que rigen los conflictos armados”, expresó en un comunicado la Oficina de Derechos Humanos de la ONU. La institución reiteró su exigencia de protección a todos los civiles, especialmente a los profesionales de medios que documentan lo que ocurre en zonas de guerra.
Además, el organismo internacional hizo un llamamiento para que se garantice el acceso libre, seguro y sin restricciones de los periodistas a la Franja de Gaza. Desde el inicio del conflicto, Israel mantiene un bloqueo casi total a la entrada de prensa internacional en el enclave, salvo contadas ocasiones en que se ha permitido el ingreso de reporteros acompañando a tropas israelíes, sin libertad de movimiento ni cobertura independiente.
El equipo de prensa afectado en este último ataque trabajaba para la cadena Al Jazeera, con sede en Catar. La emisora acusó directamente a Israel de llevar a cabo un “asesinato selectivo” y denunció que sus periodistas están siendo blanco de una campaña sistemática de intimidación.
La cadena ya había alertado en semanas anteriores sobre lo que considera una escalada contra la libertad de prensa por parte del gobierno israelí. Según sus voceros, los ataques no son aislados, sino parte de una política para silenciar la cobertura desde Gaza.
La gravedad del caso también ha sido destacada por organizaciones como el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que ha documentado un número sin precedentes de muertes de periodistas en este conflicto. Para el CPJ, las condiciones de seguridad para ejercer el periodismo en Gaza son hoy “las más letales del mundo”.
La comunidad internacional ha expresado preocupación ante el incremento de ataques contra profesionales de la información. En varias oportunidades, organismos multilaterales y gobiernos han solicitado investigaciones independientes sobre las muertes de periodistas en la región.
Israel, por su parte, no ha emitido hasta el momento un pronunciamiento oficial sobre este último ataque. Sin embargo, en casos previos ha justificado acciones similares alegando presuntos vínculos de los reporteros con organizaciones armadas.
La ONU concluyó su comunicado señalando que proteger a la prensa en situaciones de guerra no es solo una obligación legal, sino también un deber moral. “Los periodistas son los ojos del mundo. Silenciarlos es atentar contra la verdad”, subrayó el organismo.


