El interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Isidoro Ramírez, denunció este lunes la supuesta existencia de un sistema de recaudación paralela que habría generado un perjuicio de aproximadamente 75 millones de guaraníes a las arcas públicas.
En conferencia de prensa, Ramírez explicó que la denuncia se basa en una auditoría interna realizada entre enero y junio de 2025, en la que se detectaron graves irregularidades administrativas y financieras dentro del sistema de cobro municipal.
Según Ramírez, el análisis se centró en las Cajas Nº 6 y Nº 8, donde se detectaron movimientos sospechosos, incluyendo ingresos no registrados oficialmente, emisión de comprobantes por funcionarios no autorizados y ausencia de arqueos de caja respaldatorios.
En uno de los casos, la Caja Nº 6 reportó ingresos el 30 de enero, día en que oficialmente no operó. A esto se suma la falta de documentación y registros formales de las transacciones, lo que apunta —según el interventor— a una posible manipulación del sistema informático.
“Contamos con pruebas documentales, como nombres, fechas, montos, fichas catastrales y registros digitales. Lo presentaremos todo al Ministerio Público”, aseguró Ramírez.
La denuncia ya fue presentada ante la Fiscalía por exacción y alteración de datos, tipificaciones que apuntan a una apropiación indebida de recursos públicos mediante falsificación o manipulación de registros oficiales.
Sin embargo, desde el equipo del intendente apartado, Miguel Prieto Vallejos, se calificó el anuncio del interventor como un “papelón mediático”. Aseguran que la administración ya había detectado estas irregularidades en marzo pasado y que incluso se formalizó la denuncia correspondiente ante la Unidad Penal Nº 10.
Alfredo Ramírez, representante del equipo de Prieto, mostró documentos que —según él— prueban que una auditoría interna ordenada por el propio intendente ya había identificado el desvío.
“Fueron denunciados penalmente tres funcionarios y el entonces director de Recaudaciones, Nelson Segovia. Si el interventor nos consultaba, le evitamos este supuesto ‘gran hallazgo’”, ironizó Alfredo Ramírez.
El nexo explicó que la auditoría municipal identificó exactamente los mismos puntos expuestos por la intervención, por lo que cuestionó la legitimidad del descubrimiento y su mediatización, sugiriendo un uso político del informe.
La Fiscalía deberá ahora determinar si efectivamente se trata de hechos nuevos no denunciados, o si, como asegura el equipo de Prieto, las supuestas irregularidades ya estaban bajo investigación.


