Cuando murió Karl Lagerfeld en 2019, una de las historias que más llamó la atención fue la supuesta herencia millonaria destinada a su inseparable gata, Choupette. Sin embargo, siete años después, la famosa mascota continúa sin recibir los fondos que el diseñador habría prometido para garantizarle una vida de lujo.
La revelación fue realizada por Françoise Caçote, ex ama de llaves de Lagerfeld y actual cuidadora de la felina. En declaraciones recientes, aseguró que ni ella ni Choupette han recibido dinero proveniente de la herencia del diseñador.
“Quiero ser completamente transparente: hoy no hemos recibido absolutamente nada”, afirmó.
Durante años, Choupette fue una celebridad por derecho propio. La gata viajaba en aviones privados, tenía asistentes personales, protagonizaba campañas publicitarias y disfrutaba de una vida rodeada de lujos. El propio Lagerfeld afirmaba que era una de las mascotas más famosas del mundo.
Actualmente, la felina vive en París junto a Caçote y su familia. Mientras espera una resolución judicial, su cuidadora trabaja para cubrir los gastos diarios y sostiene que su prioridad es mantener el estilo de vida que el diseñador quería para ella.
El conflicto se encuentra atrapado en una compleja disputa legal y fiscal vinculada al patrimonio de Lagerfeld. A esto se suma la impugnación del testamento por parte de terceros y la incertidumbre sobre la administración de los bienes del modista.
Además, representantes de Choupette desmintieron uno de los rumores más repetidos sobre la mascota: que posee una cuenta bancaria millonaria. “La ley es la ley. Un gato no puede ser titular de una cuenta bancaria”, aclararon.
Pese a ello, Choupette continúa generando ingresos a través de colaboraciones comerciales con marcas de productos para mascotas y decoración, aunque muy lejos de las cifras que alguna vez se asociaron a la fortuna de Lagerfeld.
A sus 14 años, la gata sigue siendo una figura mediática. Mientras el futuro de la herencia permanece en los tribunales, su rutina es mucho más sencilla que en sus días de gloria. Según contó su cuidadora, cuando fue consultada por la prensa sobre qué hacía Choupette en ese momento, la respuesta fue simple: “Está tomando una siesta tranquila”.


