Marilyn Monroe murió con una fortuna mucho más modesta de lo que muchos imaginaban, pero su imagen terminó convirtiéndose en uno de los negocios más rentables de Hollywood.
A lo largo de su carrera, la actriz ganó cerca de USD 4 millones en salarios cinematográficos, una cifra equivalente a más de USD 40 millones actuales. Sin embargo, sus gastos personales, deudas y costos sucesorios redujeron considerablemente el patrimonio que dejó tras su muerte.
Según los documentos presentados ante el condado de Los Ángeles, el valor neto de su herencia quedó en aproximadamente USD 370.000 después del pago de obligaciones pendientes.
En su testamento, Monroe dejó USD 10.000 a su media hermana y la misma suma a su asistente personal. También creó un fondo educativo de USD 5.000 para el hijo de esta última y destinó un fideicomiso de USD 100.000 para su madre.
La parte más importante de su legado quedó en manos de su maestro de actuación, Lee Strasberg, quien recibió sus bienes materiales y el 75% de los derechos sobre su propiedad intelectual. El 25% restante fue destinado a su terapeuta, la doctora Marianne Kris.
Con el paso de los años, esos derechos se transformaron en una mina de oro. Tras la muerte de Strasberg, su esposa Anna Mizrahi heredó la mayor parte del patrimonio de Monroe y convirtió su nombre e imagen en una marca global.
Bajo su gestión, Marilyn apareció en campañas y productos vinculados a marcas como Mercedes-Benz, Revlon, Absolut Vodka y Coca-Cola. Solo entre 1996 y 2000, los ingresos por licencias superaron los USD 7,5 millones.
En 2011, Authentic Brands Group compró la participación mayoritaria del patrimonio de Monroe por una cifra estimada entre USD 20 millones y USD 30 millones.
Desde entonces, la imagen de la actriz continuó generando millones mediante acuerdos comerciales con firmas como Dior, Chrysler y Coca-Cola.
Según Forbes, Marilyn Monroe produjo USD 8 millones solo en 2020, ubicándose entre las celebridades fallecidas con mayores ingresos del mundo.
Actualmente, el patrimonio asociado a su nombre se estima entre USD 20 millones y USD 30 millones, una cifra muy superior a la fortuna que dejó al morir.
Entre sus bienes físicos, el más valioso fue su casa en Brentwood, Los Ángeles. Monroe la compró en 1962 por USD 77.500, apenas meses antes de su muerte. Décadas después, la propiedad llegó a venderse por más de USD 7 millones.
Más de seis décadas después, Marilyn Monroe sigue siendo una de las figuras más rentables de la cultura pop. Su testamento dejó una fortuna limitada, pero su imagen terminó construyendo un imperio.


