La Marina Nacional de El Salvador llevó a cabo una de las incautaciones más grandes en la historia reciente del país, interceptando 4.3 toneladas de cocaína en aguas internacionales, a cerca de 1,000 millas náuticas de las costas salvadoreñas. La operación, calificada como un fuerte golpe al narcotráfico, resultó en la captura de nueve narcotraficantes, de nacionalidades ecuatoriana y colombiana, quienes transportaban la droga a bordo de varias embarcaciones.
El presidente Nayib Bukele, a través de sus redes sociales, destacó el éxito de la misión, que incluyó cuatro incautaciones distintas. El mandatario aseguró que el valor estimado de la droga confiscada supera los 100 millones de dólares, un hallazgo que evidencia el tamaño de la amenaza que enfrentan las autoridades. La operación es vista como una muestra del compromiso del gobierno de El Salvador en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
La primera intervención tuvo lugar a 990 millas náuticas al suroeste de la Bocana El Cordoncillo, en Estero de Jaltepeque. En este operativo, la Marina interceptó una embarcación en la que viajaban dos narcotraficantes ecuatorianos con 1,560 kilos de cocaína a bordo, con un valor aproximado de 38.9 millones de dólares. La segunda intercepción fue similar, con otra embarcación que transportaba la misma cantidad de droga, y con dos narcotraficantes a bordo, uno de ellos ecuatoriano y otro colombiano.

En la tercera incautación, realizada a bordo de otra embarcación a una distancia similar, fueron encontrados 599 kilos de cocaína, valorados en 14.9 millones de dólares, que también pertenecían a narcotraficantes ecuatorianos. Finalmente, la cuarta operación tuvo lugar a 860 millas náuticas de las costas salvadoreñas, donde la Marina detuvo a tres narcotraficantes ecuatorianos que transportaban 626 kilos de cocaína, por un valor de 15.6 millones de dólares.
Esta incautación se suma a otros operativos exitosos que El Salvador ha llevado a cabo en los últimos años, reflejando un esfuerzo sostenido por combatir el tráfico de drogas en la región. Las autoridades salvadoreñas han incrementado sus esfuerzos en las últimas décadas, apoyándose en la cooperación internacional y el uso de tecnología avanzada para rastrear y desmantelar redes de narcotraficantes.
La embajada de Estados Unidos en El Salvador también celebró el éxito de esta misión, felicitando a la Fuerza Armada Salvadoreña por su intervención. A través de un comunicado en redes sociales, la misión diplomática estadounidense aseguró que este tipo de operativos contribuyen no solo a la seguridad de El Salvador, sino a un futuro más seguro para toda la región.
El operativo se llevó a cabo en aguas internacionales, un área que es reconocida por ser una de las principales rutas de tráfico de drogas en el hemisferio. El Salvador, como muchos otros países de Centroamérica, se enfrenta a un constante desafío por su ubicación estratégica en el tránsito de narcóticos hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
El éxito de la operación también pone de manifiesto la estrecha colaboración entre las fuerzas armadas de El Salvador y las agencias internacionales, particularmente en la lucha contra el narcotráfico. Esta sinergia permite a las autoridades salvadoreñas realizar operativos más efectivos y cubrir grandes extensiones de mar.
A pesar de los avances, el tráfico de drogas sigue siendo uno de los problemas más graves en la región. Aunque El Salvador ha logrado avances significativos en el control del crimen organizado, las autoridades continúan luchando contra redes poderosas que operan en la región y utilizan rutas marítimas para transportar grandes cantidades de narcóticos.


