La secretaría de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, se reunió con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa en la ciudad costera de Manta para inspeccionar las capacidades de la antigua base militar, utilizada por EE. UU. entre 1999 y 2009.
La ministra de Relaciones Exteriores, Gabriela Sommerfeld, indicó que la visita incluyó un recorrido completo por las instalaciones, las pistas de aterrizaje y la evaluación de las aeronaves que podrían operar en el sitio.
Según la portavoz Carolina Jaramillo, el encuentro forma parte de un esfuerzo por reforzar la cooperación bilateral en seguridad, migración y desarrollo tecnológico.
La Base Aérea Eloy Alfaro de Manta se considera estratégica para operaciones conjuntas, y la visita ocurre en la antesala del referéndum nacional del 16 de noviembre, donde los ciudadanos decidirán si autorizan nuevamente bases militares extranjeras en el país.
La comitiva estadounidense visitará también la base militar de Salinas, en la costa suroeste, que históricamente operó durante la Segunda Guerra Mundial y actualmente está bajo control de las fuerzas armadas ecuatorianas.
Los ministros ecuatorianos del Interior, John Reimberg, y de Defensa, Gian Carlo Loffredo, acompañaron la inspección. Loffredo destacó que la cooperación se centrará en recursos y equipos tecnológicos, fundamentales para identificar amenazas en territorio marítimo y terrestre.
Reimberg enfatizó la importancia de elegir aliados estratégicos para enfrentar al crimen organizado, en un país que registra un aumento de la violencia vinculada a bandas de narcotráfico, extorsión y minería ilegal.

Durante la visita, Noem evaluó la base de Manta, recordando que entre 1999 y 2009 fue utilizada por aeronaves estadounidenses para operaciones antidrogas. La Constitución de 2008 prohibió bases extranjeras en Ecuador, limitando temporalmente estas actividades.
El presidente Noboa aclaró que, por ahora, no se instalará ninguna base estadounidense en Galápagos, como parte de la estrategia antidrogas de Washington, lo que refleja un consenso temporal entre ambos países.
La aprobación del referéndum permitiría a agencias estadounidenses colaborar de forma directa con las fuerzas ecuatorianas en bases habilitadas, fortaleciendo la capacidad operativa para combatir la delincuencia organizada.
La violencia en Ecuador se ha intensificado en 2025: el presidente Noboa declaró un “conflicto armado interno” en enero, calificando a las bandas criminales como “terroristas”. Solo en los primeros seis meses del año, el país registró 4.619 homicidios, un aumento del 47 % respecto a igual período de 2024.
Fuente: Telesurtv


